30 mayo 2007
Cuéntame cómo te ha ido
No es que no le gustara que su madre se preocupara por él. Entendía, que, por mucho que le pesara, las madres se preocupan obsesivamente por sus hijos. Lo que pasaba es que siempre tenía que estar pendiente de las llamadas de su madre. Estar en casa a las diez para que llame, llevar siempre el móvil enchufado, pensar que le dirá si le pregunta por la clase de anatomía o por la academia de inglés, o por el gimnasio, o por los amigos.
Aunque, a decir verdad lo que más le fastidiaba era que le dijera: “Cuéntame, cuéntame cómo te ha ido con tu novieta”. Porque, la verdad es que no tenía novia. Pedro había hecho en la universidad nuevos amigos, incluso había salido algunas veces con chicas, pero se había quedado aquí, a una cita, pues era joven y aún no tenía ganas de ligarse tanto a nadie. Pero conocía demasiado bien a su madre. Cuando a medio curso le dijo: “Cuéntame cómo te ha ido con las chicas” él intuyó lo que ella quería sentir, y se inventó una supuesta Inés para tenerla contenta.
Pero el momento culminante fue un día en que se fue de fiesta con sus colegas de la facultad. Estaban en un local que estaba bastante de moda en la ciudad, charlando con unas chicas de económicas y empresariales cuando sonó su teléfono móvil. Era su madre. Pedro, enfadado contestó: “Qué quieres!”, y su madre se puso pegar gritos, “que si porque no nos has llamado para decirnos que estabas bien”, que si “nosotros patiendo cómo unos condenados”… Él no entendía nada pues ya había hablado con su madre a las diez como siempre. Se excusó ante sus amigos y se fue al lavabo. Notó como se reían de él a sus espaldas. Cuando llegó al lavabo su madre le dijo que si porque no había llamado cuando había habido la explosión.
-¿Qué explosión? -Preguntó él.
- ¡La explosión que ha habido en el barrio de la Murrieta de Alcalá!
- Mamá, pero si el barrio de la Murrieta está al otro lado de la ciudad, lejos del campus!
Cuando salió del lavabo ya no encontró a sus amigos. Se habrían ido, pensó. Esto le hizo enfadarse mucho con su madre, y al día siguiente, a las 9:55 de la noche … Desenchufó el teléfono.
07 marzo 2007
La mejor noche de mi vida
Allí estaba yo, en un pequeño hotel que en invierno alojaba esquiadores. Estaba con mi compañera Luisa Ferrer, los dos nos hacíamos compañía. Nuestro film optaba a ser elegido mejor guión, y nosotros mejor actor y directora. Estábamos impacientes. Para nosotros era muy importante. Quizás parecerá que los premios de Sundance tienen poca difusión, pero el cine independiente es otra forma de entender el arte del cine. No se hacen superproducciones, llenas de efectos especiales y con tramas rápidas. Las nuestras eran unas películas lentas, rodadas con pocos medios que intentaban poner los sentimientos y las ideas por encima de todo. En una palabra: arte. Nuestro trabajo era duro. No pretendíamos llegar a las masas. Sabíamos que poca gente es aficionada al cine auténtico.
El ambiente estaba tenso. Los dos sabíamos que aquella iba a ser una noche muy importante. Estabamos en silencio. Intenté romper el hielo:
- ¿Que Luisa? – Dije sin saber bien que decir…- ¿Cómo vamos de nervios?
- ¡Uf! ¡No me hables!¡Estoy que trino!
- ¿Quieres que hagamos algo? -dije- ¿que salgamos un rato a airearnos?
- Bueno… ¿Qué propones?
- No se, vamos a algun bar a tomar algo…
- ¡Si mejor, aquí me asfixio!
Salimos dimos una vuelta por la ciudad y entramos en una cervecería propiedad de descendientes de inmigrantes irlandeses. Tenían fama de hacer buena cerveza. Pedimos dos jarras y nos sentamos en una mesa. Nos pusimos a hablar sobre nuestros inicios, siempre hemos trabajado juntos. La conversación se volvió cómo todas las charlas de sábado noche que tantas veces habíamos tenido. Las jarras de cerveza, por cierto realmente rica y con un gusto muy especial, se fueron sucediendo encima de nuestra mesa, y se fueron vaciando. Ya a la madrugada, vinieron unos amigos y amigos del dueño de local y descendentes de inmigrantes, y con un violín y una gaita empezaron a cantar viejas canciones de la amada Irlanda. La cerveza dio lugar al whisky, muy añejo, muy fuerte. No me gusta el whisky pero bebí con los demás.
Ya salía el Sol cuando la fiesta terminó. Volvimos con Luisa al hotel. Estábamos cansados y muy bebidos. Cada uno se fue a dormir a su habitación. Al poco rato vino Marcelo, el cámara del equipo a mi habitación. Luisa lo acompañaba con cara de sueño. Marcelo gritaba, gritaba mucho. Me explicó que habíamos recibido el premio a mejor película, pero que por nuestra falta no se habían podido recoger. “Los premios” pensé. Y me volví a dormir tan ancho.
Siempre he pensado que esta fue la mejor noche de mi vida, pues simplemente pasamos de todo el resto del mundo para hacer realmente lo que nos dio la gana, y hacer cómo cualquier sábado, un día que tenía que ser, y fue, muy importante.
26 febrero 2007
Tema Libre
[Departamento de policía central de Chicago]
- Estas son las cuatro víctimas; todas chicas de entre unos dieciséis y quince años. Dos son extranjeras, una de nacionalidad nipona, su nombre es Miyako Minato, la otra es de nacionalidad Italiana, su nombre es Bella Custiore. Las dos vinieron como turistas.
Después, tenemos a una chica de Springfield de nombre Nia Salomón y de familia judía, estudiante de instituto. Y para terminar tenemos una de nuestra “querida” ciudad: Chicago. Su nombre es Kim Starington, estudiante de instituto también, pero trabajaba a media jornada en un café de la quinta avenida.
Un hombre de unos treinta años estaba haciendo una presentación de diapositivas de cadáveres de chicas delante de un grupo reducido de policías.
- Todas las víctimas, como bien podéis ver, tienen algo en común y es la causa de la muerte. Murieron en circunstancias violentas, primero fueron violadas, ahogadas, y finalmente, ya muertas: mutiladas. Ninguna de ellas tenia ningún tipo de antipatía para que las quisieran matar, por lo tanto, podemos dar ya por supuesto que es el posible trabajo de un psicópata.
Dicho esto, el hombre apagó el proyector y encendió las luces.
- ¡Agentes! Nuestro trabajo es encontrar a este psicópata, que para algo nos pagan… Así que…¡¡¡¡levantad vuestros malditos traseros y a trabajar!!! ¡¡¡Ya tendríais que haber acabado!!!!
Los policías se levantaron de golpe y empezaron a salir por la puerta, cada uno con un dossier distinto debajo del brazo.
[En un piso de unos lujosos bloques]
- Señor, el café ya está preparado justo al punto, como a usted le gusta.
Un hombre viejo llevaba una azafata de porcelana con una taza de café a conjunto.
- Gracias Freyd. Puedes retirarte.
El hombre que estaba sentado en el lujoso sillón, cogió la taza y sorbió su líquido interno mientras el hipotético mayordomo se retiraba. Su tez era pálida pero su figura muy esbelta y masculina. Llevaba una camisa blanca de cuello alto y un chaleco barroco, azul oscuro. Sus ojos eran de un verde fosforescente y su pelo estaba recogido en una larga pero delgada trenza. Llevaba, además, unos guantes blancos.
El hombre empezó a reír y, después, se puso a carcajear con una mirada de psicópata.
[Café “Valence” Chicago]
- Vamos a ver… tenemos cuatro niñas bonitas; una japonesa, una italiana y dos norteamericanas. ¿Ahora…qué hacemos?
Un joven de unos veintidós años, con un uniforme de policía, estaba sentado en una de las sillas del café “Valence”. Tenía el pelo despeinado, algo largo y pelirrojo.
- Debemos encontrar pistas, sospechosos y pruebas… Eso incluso lo sabría un niño de cinco años, Matt.
El que respondió era uno de los cuatro policías allí presentes de pelo corto, negro, con un uniforme de policía con corbata y gafas.
-Bueno, aquí el caso es…. ¿Cómo vamos a encontrar sospechosos si estamos en Chicago? ¡Aquí viven cientos de psicópatas y pervertidos! Tardaríamos años… ¿Qué digo? ¡Siglos a interrogarlos a todos…Cristian!
Esta vez, se trataba de un policía de diecisiete años con pelo de puntas abiertas, rubio, de tez morena y con un uniforme algo sucio.
- Las víctimas murieron de forma violenta pero el asesino fue muy “cuidadoso” al terminar su crimen. Un simple vagabundo o un hombre de barrio bajo las habría violado, después, matado y no se habría tomado la molestia de mutilarlas. Es más, el hecho de que escogiera la forma de ahogarlas en el agua… ¿Alguien que sólo quiere coger jóvenes se tomaría tantas molestias? ¿Qué crees...Robert?
El que estaba sentado al otro extremo de la mesa expresó su opinión de forma contundente. Sus facciones le hacían parecer un niño. Tenía el pelo liso, marrón que le llegaba hasta los hombros. De ojos grandes, llevaba un uniforme demasiado grande para su estatura todo y tener la edad de dieciséis años.
- Entonces, eso reduciría los sospechosos a psicópatas. Pero no es suficiente Ray….- dijo el moreno mientras tomaba el café que había encargado.
- Tenemos otra pista… La sangre de las víctimas tenía restos de droga y alcohol. La droga correspondía al rohypnol; la droga de la violación, mientras que el alcohol correspondía al vino y, por lo que he visto, creo que ¡¡era vino del bueno!! Jejeje…
El pelirrojo expuso su tesis como si nada, de forma expresiva.
- Por lo tanto, eso se reduciría al grupo de psicópatas ricos… pero… ¡¡¿CÓMO QUIERES QUE SEPAMOS QUÉ PODRIDOS DE DINEROS SON PSICÓPATAS?!! El rubio exclamó enojado esas palabras contra el pelirrojo provocando que este se retirara de forma brusca y se golpeara contra el suelo haciéndose así un pequeño chichón.
- ¿Estás bien, Matt? Creo que… ¡tengo la solución a esto! En el ordenador de la central, hay datos de los antecedentes de los distintos psicópatas milenarios. Quizás podamos encontrar algo…
El chico policía comentó eso mientras sonreía de forma nerviosa.
- ¡Pues, bien! ¡Vamos, no perdamos más tiempo!- comentó el moreno y mientras se dirigía a la puerta dijo- ¡Ah, por cierto, la cuenta la pagas tú, Robert!
El chico policía y el moreno salieron del café y entraron al coche, mientras que, al fondo, se escuchaban maldiciones provenientes del rubio.
[Base de datos de la central, Chicago]
- Bien. Ahora abro esta carpeta y ya ¡está! Aquí están los perfiles… ¡Bingo!
Los dos policías estaban en una sala oscura que únicamente era iluminada por la luz blanca de la pantalla de la computadora la cual estaba manejando el más joven
- Por lo que parece sólo hay tres y dos murieron por causas “misteriosas”… Cianuro en la bebida para ser más exactos- dijo el moreno con una sonrisa sarcástica mientras se fijaba en la foto del perfil del único superviviente.
[Bloque de edificios “Silvana luxe ressort”]
- Por lo que parece, nuestro amiguito no se corta a la hora de vivir con todas las comodidades…..- dijo el pelirrojo.
- Tendremos que ir a gorronear un poco, ¿no creéis?- contestó mofeta el rubio.
- ¡No seas grosero! Simplemente vamos a hacerle… una visita de “cortesía”- añadió el moreno con ironía.
- Espero que sea amable con nosotros- dijo el chico joven.
Entonces, los cuatro policías se adentraron en el lujoso edificio.
[“Silvana luxe ressort” Piso 616]
- Señor… llaman a la puerta unos hombres. Dicen venir del departamento de policía central. ¿Les dejo pasar?- preguntó el viejo mayordomo dirigiéndose a su señor.
- Déjalos pasar Freyd. Soy un ciudadano respetuoso con la autoridad…- dijo con sorna el posible culpable.
El mayordomo fue a abrir y los cuatro policías se plantaron delante de su principal sospechoso. Este se levantó y extendió sus brazos hacia ellos.
- ¿En qué puedo servirles señores? ¿Quieren tomar algo? ¡Sean bienvenidos a mi humilde guarida!- dijo este con gran exaltación y fingida alegría.
- Verá… mi querido señor Bouveiski. Estamos resiguiendo una fastidiosa investigación de asesinatos que nos llevó a usted… ¿Qué curioso, verdad?- replicó el moreno con una sonrisa burlona de oreja a oreja.
- Digamos que pasábamos por aquí y pensamos en visitarle…- dijo el pelirrojo mientras se estiraba las zonas del cuerpo agarrotadas.
- Y con toda la cara del mundo, hemos venido a pedirle un favor…- añadió el rubio con una fingida mueca de placidez.
- Con toda su completa conformidad, nos tendría que acompañar a la central….- dijo con seguridad simulada el joven.
- Siento mucho decírselo señores, pero… conformidad denegada. No me sería placentero. Su central es muy ruidosa. Además, me gusta pasear de noche por las hermosas calles de Chicago en busca de chicas bonitas… ¿Entienden, verdad?- dijo con burla el asesino que se dirigía hacia una pared de cristal y observaba las grandes y desordenadas calles de Chicago.
- Entonces, tendremos que llevarlo… con o sin su conformidad- replicó el pelirrojo.
Pero, en ese momento, una bala impactó contra el pecho del más joven.
- Deberíais de tener la guardia más alta, mis queridos señores- dijo el asesino mientras sacaba una pistola de su capa.
- No estuvo bien que hiciera eso. Así sólo se ha cavado su propia tumba- añadió el moreno con una sonrisa misteriosa.
- ¿Sí? ¿Usted cree? No se por qué lo dic…- Unas cuerdas de nylon interrumpieron sus palabras.
- Debería saber con más precisión a quien se enfrenta- dijo el rubio des de atrás mientras presionaba más las ataduras hasta romper el cuello a su presa.
- Es una mala suerte…- murmuró el moreno.
- ¡La verdad! Algo sí que me dolió pero sólo el impacto, nada más- exclamó el joven mientras se quitaba el chaleco antibalas.
- ¡Pse! Al menos ahora, podremos cogernos unas pequeñas vacaciones, ¿verdad?- preguntó el pelirrojo.
- No- gritaron el resto al unísono mientras se retiraban de la sala y se perdían entre los pasadizos.
21 febrero 2007
La cola de la vergüenza
Yo tengo trabajo de lo que a mi me gusta, soy diseñador gráfico. Hice los estudios en Perú gracias a una beca. Eso si, trabajo sin contrato. El amo me ha prometido uno si soy capaz de obtener la documentación. Es por esto que estoy aquí. Pronto habrá un pequeño “proceso de regularización de inmigrantes. He conseguido reunir todos los papeles que me pueden pedir, la partida de nacimiento, el pasaporte y el carné de indetidad peruano y el documento en que José López, en nombre de ArtesLópez SL accede a hacerme un contrato. Me parece que esto es todo. Cuando tenga el permiso de residencia me casaré con Luisa. Así ella también tendrá el permiso. Entonces con trabajo fijo y seguridad social podremos pensar en tener hijos. Yo quiero dos, pero Luisa prefiere tres.
Quizás dentro de un tiempo podríamos ir a vivir a un pueblo. En Madrid me ahogo. Siempre me ha gustado el campo. Me he criado en los el Perú agrario. Mi familia siempre ha vivido el campo, y me gustaría recordarlo. Un amigo mío me habló de un pueblo, no muy lejos de Madrid (media horita en tren) desde dónde podría ir a trabajar a ArtesLópez SL. Me iría muy bien, pues no tengo intención de renunciar a mi vocación.
Una cosa si que la tengo muy clara, a mis hijos no me voy a limitar a enseñarles el castellano. Me hace ilusión que hablen el quítxua, la lengua de mi familia. En fin mira ya abren! Soy el primero de la cola, no tardaré demasiado. Entro dentro con paso decidido.
Tres cuartos de hora más tarde:
No me lo puedo creer. No puede ser. Todos mis planes, todos mis sueños borrados porque no he podido enseñar “el primer contrato laboral que me hicieron en Perú”! En fin volveré a empezar. Primero llamaré a mi madre a ver si encuentra el dichoso papelito. Debe ser el de cuando trabajaba a media jornada porque estaba en la Universidad…
07 febrero 2007
Lo que vió en la bola de cristal
Giró una esquina. Se encontró una plaza, con su enorme fuente que formaba estanques. Todos los patos giraron la cabeza, estaban a punto de echarse encima de aquella cosa asquerosa y mal vestida. Le pareció que los peces se ocultaron bajo el agua. Le volvió el recuerdo a la cabeza. Se hacía más fuerte, y no desaparecía. No podía evitar pensar en ello, y ese recuerdo, aquella imagen lo martirizaba. En su entender, todos los niños habían dejado de jugar, y se reían cruelmente de ese cosa entre patética y horrorosa que pasaba por la calle por donde circulaba la demás gente. Las abuelitas se habían puesto a hablar, comentando lo feo que era aquello que paseaba con una pinta tan hortera por las calles.
Cogió una calle pequeña. Estaba llena de vagabundos. Hasta ellos le miraban con superioridad, por lo menos ellos no se atrevían a ir por las calles con esas pintas. Uno de ellos le ofreció unos periódicos. -Será para taparme, y no causarles nauseas- pensó. Esa imagen no desaparecía de la cabeza. Le machacaba, le hacía sentirse inferior a los demás.
Llegó a casa. Se miró en el espejo. Todo estaba en su sitio, su calva, su barba escasa, sus ojos salidos y su enorme nariz. Llevaba su abrigo. Antes de relajarse en su butaca recordó un momento más lo que vio en la bola de cristal de la gitana, y no pudo evitar que le cayeran unas lágrimas. Esa visión de él vestido de escarabajo con tutú de bailarina era horrorosa.
02 febrero 2007
EJERCICIOS DE GRAMÁTICA
http://www.juntadeandalucia.es/averroes/recursos_informaticos/proyectos2003/castellana/index.html
24 enero 2007
JOVENES POR LAS CALLES
La Pobla de Segur
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Muchas veces asociamos un pueblo de montaña con una lista de ideas, tópicos. Uno de ellos es que en los pueblos de montaña no viven jóvenes. Esta es en parte la realidad. Y digo en parte porque, aunque pocos, en los pueblos de montaña si vivimos jóvenes. Pocos, una mísera parte que no llega al 5% de la población. Tampoco es de extrañarse pues que en un pueblo cómo La Pobla haya más ambiente en el hogar de ancianos que en un local para los jóvenes. Pero, ¿y si este local no existe? Esta es la realidad. La Pobla, un pueblo con más de 3000 habitantes no tiene un lugar de reunión para adolescentes. Los jóvenes nos encontramos en parques y plazas del pueblo, soportando el frío que hace en invierno en la montaña. Los jóvenes de la Pobla hemos hecho nuestra petición al ayuntamiento repetidas veces, pero hemos sido ignorados, ya se sabe, los menores no votan. Quizás algún día nos harán caso.
Pero mientras va pasando el tiempo, y los jóvenes seguimos reuniéndonos en las calles, pasando frío en invierno, aguantando la lluvia y la niebla, pues no existe otro lugar dónde pasa el tiempo.
10 enero 2007
Historia de Amor
Pero los meses pasaron. El calor empezó a apretar fuerte. Nos costaba mucho más vernos en el jardín, pues ese verano las barbacoas , bailes y otras fiestas se sucedieron allí. Pero nos veíamos igual, yo corría y corría hasta no poder más. Me sentaba en la orilla del río, y esperaba. Esperaba hasta que ella llegaba. Ya lo tienen esto las chicas, te hacen esperar. Pero valía la pena. El rato que pasábamos juntos en el río no se repetiría jamás.
Llegó otra vez el frío, y con él nuestra “soberanía” sobre el jardín. Los tonos marrones sutituyeron los verdes. A mí me gustó ese otoño. Pasamos mucho tiempo juntos, paseando , tal zar y zarina por la Rusia imperial. Ese jardín era nuestro, y nadie, nadie lo podría evitar.
Pero llegó lo terrible. Coincidiendo con el caer de los primeros copos de nieve, se llevaron a mi amada, a un lugar lejano, lejano a aquél lugar donde yo y ella éramos felices. Pero así es la vida y el amor de un perro.
PD-> Tere, este tema no me inspira, entiendo que la redacción sea bastante mala.
Historia de amor
Eran tiempos en que los pueblos estaban en continuo enfrentamiento, dos pueblos estaban enfrentados los de Funtronil y los de Hanera, era una constante lucha y asaltos de un lado al otro.
Pero se desconocía un romance entre dos parejitas, se trataba de una pareja de Funtronil (Andres y Rosa) y de otra de Hanera (Juan y Marta), eran dos parejas llenas de amor pero lo extraño era que los cuatro eran grandes amigos y vivían juntos en una casa que estaba a las afueras de Hanera, parecía que la pareja de Funtronil tendría que estar afectada pero no era así y les encantaba vivir allí, los quatro se llevaban perfectamente y además lo compartían todo excepto la pareja.
La gente de los dos pueblos nunca había entendido nada, porque nunca nadie de estos dos pueblos se había llevado bien.
Lo único que amargaba a estas parejas era, que la de Hanera no podía pisar suelo de Funtronil si no querían salir muertos de allí y la otra pareja lo mismo con Hanera, por lo tanto era la única cosa que molestaba a estas cuatro personas llenas de amor.
Llegó el día en que se habían cansado de esta situación y decidieron hacer algo.
Marta y Rosa (cada una en su pueblo) fueron a convocar una reunión entre todas las mujeres del pueblo y hablaron con ellas sobre la constante lucha y no sacaron ninguna conclusión clara para que hubiera esta guerra. Ellas entonces entraron en acción y les dijeron de intentar comenzar una relación con el pueblo vecino porque todo esto era una auténtica tontería. Las mujeres después de mucho tiempo aceptaron. Marta y Rosa ya habían cumplido.
Después de un duro día para las chicas, les tocaba pasar una buena noche con su parejita y se fueron directos a la cama.
…
La siguiente mañana parecía igual que todas las anteriores sin nadie cruzando la frontera de los pueblos( a pesar de la constante lucha)...
Cada pareja decidió ir a dar un paseo por su pueblo, para intentar arreglar algo.
Era increíble lo que antes había sido un odio continuo ahora era la mejor amistad que nunca podía haber tenido una persona. Estaban las dos civilizaciones comiendo en un gran banquete organizado por todas las mujeres de las dos aldeas, era increíble como podía haber ocurrido esto ¡!
Así que Juan, Andrés, Marta y Rosa se fueron al banquete a celebrarlo y así acabo una historia en que dos amores cambiaron todo un mundo.
Final.
Koen García van Est.
22 diciembre 2006
Especial para Yanina
No sé si te habrás conectado algún día porque no das señales de vida. Por si las moscas te comento que hemos empezado con tus compañeros las oraciones coordinadas (sólo hemos trabajado las copulativas y las disyuntivas). Por si quieres trabajar un poquito te he dejado explicaciones con y sin ejercicios en la sección de 4º ESO de la página web que estoy montando. Se accede a partir del enlace El baúl del mago que se encuentra en la columna de la derecha del blog, en el apartado "Links".
De propina te dejo dos oraciones para que me las analices si quieres. ¡Felices fiestas y vacaciones!
- Esta mañana hemos terminado las clases y todos tus compañeros han empezado a disfrutar inmediatamente de unas merecidas vacaciones.
- O escribes pronto alguna cosa en nuestro blog o no contactaremos apenas durante las fiestas.
04 diciembre 2006
Silvia i Ana
Se dice de alguien que alguien que es distraido/a, simple y abobada que esta en la luna.
A_ _ b _ l
Se dice del hueso del tarso, que esta articulado con la tibia y el peroné
_ a _ a
Se dice del suministro de comidas y bebidas a domicilio.
C _ t e _ i _ _
Se dice de un animal que de celda en celda va, pero presa no esta.
A _ e _ _
ADIVINANZAS:
En cualquier dia de la semana me veras excepto en domingo que no me encontraras
(Respuesta: )
Estoy en el sol estoy en el riov y cuando camino estoy contigo
(Respuesta: )
Zumba que te zumbaras van y viene sin descansode flor en flor trajinandoy nuestra vida endulzando
(Respuesta: )
Nunca camina por tierrani vuela, ni sabe nadarpero aún así siempre corresube y baja sin parar.(Respuesta: )
¿Quien allá en lo altoen las ramas amoray allí esconde, avaratodo lo que roba?
(Respuesta: )
REFRANES:
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
A buen amigo, buen abrigo.
juego lexico
Treinta y dos sillitas blancasen un viejo comedor,y una vieja parlanchinaque las pisa sin temor.(La boca)
Una capilla llena de gentey un capellán en medioque predica siempre(La boca)
Al dar la vuelta a la esquinatropecé con un convento,las monjas iban de blancoy el sacristán en el centro.(La boca)
Cueva con treinta y dos machacantes que dispone de un solo habitante.(La boca)
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezasy hasta bostezas.(La boca)
Pozo hondo,soga larga,y si no se doblano alcanza.(La boca y el brazo)
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
(La cabeza)
Al revolver una esquina me encontré con un convento,las monjas vestidas de blanco,la superiora en el centro,más arriba dos ventanas,más todavía un par de espejosy en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.(La cara)
Hay en la plaza nuevaun monte, y en él dos cuevas.Más abajo un pozo hondoque tiene el brocal rojo.Altas ventanas, iguales,y en ellas, dos niñas bellasque, a través de los cristales,todo lo ven y lo observan.(La cara)
Ordenes da, órdenes recibe,algunas autoriza, otras prohíbe.(El cerebro)
En la jirafa descuella,bajo la barba del rey,lo tiene cualquier botella,la camisa o el jersey.(El cuello)
Cinco hermanos muy unidosque no se pueden mirar,cuando riñen aunque quierasno los puedes separar.(Los dedos)
Dicen que son de dospero siempre son de una.(Los dedos)
Uno larguito,dos más bajitos,otro chico y flaco,y otro gordazo.(Los dedos)
Cuando sonríes asomanblancos como el azaharunas cositas que cortany que pueden masticar.(Los dientes)
Formamos, como soldados, en una filay somos carniceros toda la vida(Los dientes)
Aunque sepas esto mago no serás, si no sabes dónde lo digerirás.(El estómago)
Como la piedra son duros;para el perro un buen manjary sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.(Los huesos)
Dos hermanos sonrosados,juntos en silencio están,pero siempre necesitansepararse para hablar.(Los labios)
Uno se cree superior,el otro inferior se siente,sin decirse nunca nadamucho se quieren, tanto que siempre se están besando.(Los labios)
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy,me encuentro siempre mojaday al cielo pegada estoy. (La lengua)
Guardada en estrecha cárcelpor soldados de marfil,está una roja culebra,que es la madre del mentir.(La lengua)
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.(La lengua)
Entre dos murallas blancashay una flor colorada,que con lluvia o con buen tiempo,está siempre bien mojada.(La lengua)
Cinco hijitos tiene cada unay dan tortazos como ninguna.(Las manos)
Si aciertas esta preguntate anotarás un buen tanto:¿qué cosa acabada en puntatienes entre risa y llanto?(La nariz)
Tengo un tabique en el medioy dos ventanas a los ladospor las que entra el aire puroy sale el ya respirado.(La nariz)
Dos niñas asomaditascada una a su ventana;lo ven y lo cuentan todo,sin decir una palabra.(Los ojos)
Dos negritos, se quieren juntar, pero un cerro no los deja pasar.(Los ojos)
En un huerto no muy llanohay dos cristalinas fuentes,no está a gusto el hortelanocuando crecen las corrientes.(Los ojos)
Dos fuentes muy cristalinasestán en medio de un llanoy cuando las fuentes mananno está muy contento el amo.(Los ojos)
Vive en la panzay se enseña en ciertas danzas.(El ombligo)
Adivina, adivinanza.¿Qué tienen los reyes en la panzaigual que cualquier mendigo?(El ombligo)
Una señora muy aseñorada que lo escucha todoy no entiende nada.(La oreja)
Tiene grandes pabellones,pero no tiene habitaciones.(La oreja)
Laterales parapetosque van siempre por parejas;les encantan los secretos.(Las orejas)
Atrás panzay delante espinazo,aciértamelo pedazo de ganso.(La pantorrilla)
Adivina, adivinanza,tiene un solo ojo y una cara ancha.(La panza)
Parecen persianas que suben y bajan.(Los párpados)
A muchos se lo suelen tomarsi antes no se ha ido a pelar.(El pelo)
Porque no se caiga pagan, pero, en cayendo, nadie se agacha a recogerlo.(El pelo)
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.(Los pelos)
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado,te llevaré a cualquier lado.(El pie)
Enfundados siempre vany hay que tener cuidado con las patadas que dan.(Los pies)
Juntos vienen, juntos van,uno va delante, otro va detrás.(Los pies)
No son flores,pero tienen plantas y también olores.(Los pies)
¿Qué planta serála que en el hombre está?(La planta del pie)
Ni raíz ni rama tieneesta conocida planta.Anda y anda por el mundo y el peso del hombre aguanta.(La planta de los pies)
Dos niñas van a la pary no se pueden mirar.(Las pupilas)
Mucha o poca, larga o corta,ponte las gafas que a nadie le importa.(La vista)
© El huevo de chocolate
agusti i bru
juego léxico
-palabra que empieza por “i” y que acaba con “o”. Forma parte del centro. _ _ _ _ _ _ _ _ _
-nombre de persona que comienza por “a” y acaba con “s”. _ _ _ _
-algo que suele hacer un profesor cuando se harta de un alumno, comienza con “e” y acaba con “r”. _ _ _ _ _ _ _ _
-elemento que esta en la naturaleza y que de vez en cuando esta nevada. _ _ _ _ _ _ _
sergi, nano y koen
29 noviembre 2006
Hola soy Lila una hembra muy pequeñita pero muy trabajadora. Vivo en las afueras del circo y comparto mi hogar con muchas y muchos amigas y amigos de mi raza. Soy de las negras, mientras que las rojas nos atacan constantemente, pero últimamente no pueden asaltarnos porque nos hemos hecho fuertes. Mi rutina como no es aparte de esquivar en todas partes a esos gigantes que van sin cuidado y no miran por donde pasan destrozando todos nuestros hogares, es trabajar constantemente sin parar recogiendo todo tipo de comida por todas partes recogemos mucha comida que también desperdician los gigantes. Nosotras a esos gigantes les decimos “cabezones” , nos burlamos mucho de ellos , jaja, porque siempre les decimos que se aparten y miren al suelo y nunca nos hacen caso.
Nuestro hogar es un laberinto lleno de túneles por los que pasamos todas sin parar, una vez ya te lo conoces te aprendes el camino y ya no tienes problemas, pero todo nuestro hogar esta lleno de caminos, pero también hay nidos de huevos, las “super” habitaciones de las reinas y por último los gigantes almacenes de comida.
Bueno no tengo nada más que explicar, bueno estoy encantadísima de conocer personalmente al primer “humano”(que palabra más rara), además he podido ver que no todos soy igual, eso me alegra mucho, gracias y esta es nuestra vida generalmente.
Koen garcía van est.
28 noviembre 2006
La vida de un “hormiga”.
Se levantaba temprano por la mañana, repasaba sus documentos, desayunando, antes de dirigirse a la oficina. Preparaba un bocadillo y salía de casa a las siete de la mañana. Paraba en el quiosco a comprar el periódico. Cogía el metro. A esas horas aún estaba vacío, nadie rondaba por la ciudad tan temprano. Bajaba del metro y se dirigía a unas roñosas oficinas de un suburbio. Fichaba, una hora antes de lo que tocaba y empezaba a preparar sus cosas. Encendía las luces y los ordenadores y preparaba la máquina de los cafés. Estas tareas le ocupaban unos diez minutos. Entonces empezaba a pasar papeleo y corregir informes de los demás. El primero en llegar, a las siete y media, era el chico de los recados y recepcionista que empezaba su turno. Al cabo de tres cuartos de hora empezaban a llegar sus compañeros. Les saludaba amablemente y les dejaba hacer. A las ocho y media llegaba el jefe. Le preparaba un café, corto, muy corto, y le daba el periódico que siquiera había osado abrir. Trabajaba hasta la hora de comer. Todos sus compañeros salían a comer fuera, pero él, paraba sólo unos minutos y comía un bocadillo que se había preparado en casa. Seguía trabajando hasta las ocho, hora en que los trabajadores de tarde acababan y cerraban la oficina. Se iba a hacer cuarto gestiones fuera de la oficina y volvía a casa pasadas las nueve. Se sentaba a trabajar, ignorando sus hijos que querían jugar con él, cenaba, pensando en todo el trabajo que se había olvidado de hacer e ignorando a su mujer, trabajaba un poco más y se iba a dormir sobre las doce..
Sí, en esta rutina tenían que vivir los que convivían con él. Fina, su mujer, que había dejado de trabajar hacía un tiempo porque su marido no hacía nada en casa, pasaba mucho tiempo con los niños. Pero añoraba su marido de antes, joven y con ganas de vivir, que nunca pensaba en el trabajo, cuando era “más cigarra que hormiga”.
Un día Fina decidió organizar una fiesta en el jardín. Invitaron a todos sus amigos, a cenar junto con sus hijos. Fina pasó toda la tarde de aquel sábado trabajando en una riquísima y original cena. Al llegar a casa su marido, se metió cómo cualquier otro día en el despacho y siguió trabajando. Llegaron sus amigos y lo llamaron varias veces. No salió, y decidieron cenar sin él. Fue una velada encantadora, todos recordaban su juventud y tiempos pasados. Una profunda melancolía les apretaba el corazón. Todos estaban allí, los de la pandilla de juventud, menos Antonio. Antonio trabajaba.
Fina no aguantó mucho más aquella situación y pidió el divorcio. Al cabo de unos meses ella y los niños se fueron de casa, y Antonio decidió buscar a sus amigos. Pero poco querían saber de él sus antiguos amigos, que ahora sólo mantenían relación con Fina. Pensó en irse a vivir a casa de sus padres, pero estos hacía mucho tiempo que no tenían relación con él.
Fue así, cómo este “hormiga” se quedó solo y abandonado en la vida.
19 noviembre 2006
Sonaron todas las alarmas de la ciudad
Angelina Hawkeye era la encargada del departamento de anomalías meteorológicas. Mientras estaba a punto de comerse el delicioso Donut relleno de crema y untado de gruesas líneas de chocolate con leche, entró uno de sus ayudantes y le interrumpió en su gran momento de placer avisándole de que los radares atmosféricos habían detectado una extraña alteración. Angelina renegó contra los mandatarios de todas las industrias del país y siguió a su ayudante.
Angelina llegó a una sala llena de ordenadores y grandes pantallas panorámicas, una sala algo oscura a su gusto. Sólo había dos personas sin contarlos a ellos. Uno estaba sentado en un pequeño escritorio lleno de dulces y algunas tazas de café a parte de muchos papeles y dossiers que estaban escampados por la mesa de cualquier forma. El hombre no se inmutó en absoluto con su llegada. Angelina se fijó en su pelo castaño oscuro recogido en una mini coleta y en su camisa blanca algo desabrochada y sujetada por dos tirantes negros.
El otro estaba sentado en una silla de ruedas de cara a ellos. Parecía ser el que se ocupaba de controlar los radares a través de la enorme computadora. Éste llevaba puesto una camisa azul clara cubierta por un chaleco azul marino y unos pantalones tejanos. Su pelo era de un color marrón muy pálido y estaba sujetado por una cola con un lazo de tela verde que le llegaba en medio de la espalda. Angelina se quedó sobresaltada de ver que en su departamento hubiera trabajadores tan peculiares como esos. La verdad es que aunque fuera la encargada no conocía todo el personal del departamento, ella se limitaba a revisar todos los informes que le daba su secretaria y ya estaba.
El que estaba en la computadora se acercó a ella y le pidió que mirara a la pantalla la cual emitía una imagen con colores invertidos de los movimientos de la atmósfera. Miró y no notó nada extraño. Entonces, se fijó más y vio que una parte de esta tenía un color diferente y se estaba esparciendo a grande velocidad. De repente, entró otro ayudante casi al borde de la histeria. Habló del cielo que estaba extraño y todos salieron, incluido el que los había ignorado desde buen principio. El cielo había tomado un fuerte color casi amarillo, como si alguien hubiera pintado las alturas con un spray viejo y gastado. Mientras miraban pasmados ese espectáculo, sonaron las alarmas de todas las oficinas del departamento con un ruido casi virulento, pero no sólo sonaron las de su departamento. También, las de todo el edificio y las de toda la ciudad. Después de unos cinco segundos infernales, se fueron apagando todas. Todos se preguntaban por qué las alarmas habían sonado de repente sin ninguna razón aparente. El chico de la silla de ruedas dio con la solución comprobando datos en su computadora. Por lo visto, ese tipo de gas que se había creado en la atmósfera, también se había expandido en parte del universo y había afectado a uno de los satélites que sobrevolaban la tierra haciendo que este enviara una señal fónica que hizo disparar a todas las alarmas de la ciudad.
Después de ver que todo había pasado y que el cielo ya volvía a tener su color característico, todo volvió a su normal y monótona rutina, pero no todos estaban tan tranquilos. Había uno que creía que aún no se había terminado el suceso.
Angelina dormía plácidamente dentro de su cama matrimonial en su piso de soltera. De repente, sonó el horrible eco del teléfono de encima de su mesita de noche. Quiso no coger el teléfono y seguir durmiendo, pero al final sucumbió a cogerlo.
- ¿Quién es?- dijo de mala gana preguntándose quién podría llamar a las tres de la madrugada.
Una voz masculina y algo débil le respondió desde la otra línea.
- Soy Adam Justpilwike, el encargado de la supervisión de los radares de su departamento. Perdone que le llame a estas horas, pero le agradecería que viniera al edificio 12 de la calle tercera. Por favor, es muy importante. Llame al segundo piso. Adiós.
Alto y claro. Angelina se quedó con el auricular en las manos, colgó y decidió seguir las indicaciones de ese chico, de mala gana, claro.
Tras coger un taxi nocturno y llegar a la calle tercera, se dirigió hacia el edificio 12. Hacía mucho frió. Oprimió su dedo contra el interruptor del timbre del segundo piso y se abrió la puerta. Ella entró en el edificio. Tenía una estructura bastante moderna. Subió por las escaleras de caracol hasta el segundo piso. La puerta estaba abierta. Entró y la cerró. Entonces, le vino a recibir Adam, el que le había despertado de su sueño. Éste se disculpó y la guió hasta la cocina del piso. En ésta, también esperaba el otro trabajador moreno quien la había ignorado de forma casi provocadora durante el trabajo. Angelina se fijó en un detalle; iba en pijama a diferencia del otro que estaba vestido con su ropa diaria. Adam cogió un portátil que había encima de la pequeña mesa, se giró hacia ella, lo abrió y le enseñó unas fotos en que salían extrañas figuras fugaces en las alcantarillas.
- Hay testigos que afirman haber visto gente o incluso, bestias deformadas en las alcantarillas, pero la policía no les ha hecho caso. He pensado que quizás… pueda ser cierto y que eso, lo provocara el extraño gas que apareció el otro día. Pensé que era necesario que os lo dijera…- dijo las últimas palabras casi como un susurro.
Angelina no dudaba de su teoría ya que las fotos se veían cien por cien reales, pero lo que no sabía era qué quería que hiciese. Como si le leyera el pensamiento, el hombre con pijama le respondió:
- El plan es entrar en las alcantarillas y comprobarlo por nosotros mismos. ¿Te atreves a venir o no?
Angelina se lo tomó como un reto y aceptó.
Mientras recorrían las repugnantes y malolientes alcantarillas, Angelina se maldecía a si misma por haber aceptado ya que el estilo de caminar entre aguas podridas y sucias no le gustaba. Cada vez, se adentraban más y más en las cloacas y ese olor a huevo podrido se hacía más y más fuerte. Ella iba al cabo de la expedición, detrás de ella iba el moreno de la cola el cual había dicho llamarse Neil Handsom y llevaba a cuestas a Adam. De repente, vieron una luz intensa al final del túnel y corrieron hasta ella atravesando una pequeña cascada que era producida por un cilindro y finalmente, llegaron a una cavidad normal de las alcantarillas. Pero lo que realmente sorprendió a los tres fue que un grupo de pupilas cristalinas y rojizas les miraban inquisitoriamente. El misterio de las bestias había quedado resuelto. Algunos parecían humanos, otros bestias, pero todos deformes; semibestias semihumanos… Había unos ocho y no parecían tener buenas intenciones. Éstos iban abalanzarse contra ellos cuando Neil sujetó con una sola mano a adam y de dentro de su camisa sacó una granada, le quitó el seguro y la tiró contra los monstruos mientras gritaba: <<¡¡¡Corre!!!>>. Y salieron corriendo como alma que lleva el diablo.
¡¡ ¿De dónde se supone que has sacado eso?!!- gritó Angelina mientras corría a su lado.
De mi colección. Eso está claro, pero ahora ¡¡¡corre!!!- le respondió Neil mientras aumentaba el ritmo.
- Parece que la granada ha afectado los cimientos de las alcantarillas. Esto se va caer…-comentó Adam con un gesto de preocupación.
Cuando iban corriendo, intentando subir al nivel principal de las alcantarillas, una pieza del suelo se desprendió. Con un acto reflejo, Neil tiró a Adam lejos. Éste cayó contra Angelina y del impulso retrocedieron. Al recuperarse del golpe, Angelina pudo ver que las piernas de su compañero habían quedado sepultadas bajo el inmenso trozo de piedra que se había desprendido. Se quedó horrorizada.
¡¡Deprisa, iros!!- gritó Neil con todas sus fuerzas.
Angelina tardó un poco en reaccionar. Miró a su lado para recoger a su otro compañero, pero éste estaba estirado al lado de la roca.
- Ve a pedir ayuda. Yo me quedo con él. Por favor, hazme caso.
Los ojos de Adam detonaban suspiras de súplica mientras abrazaba el cuerpo de Neil.
Angelina se forzó a irse corriendo hasta llegar al nivel principal y salir.
A fuera estaban los bomberos y los coches de patrulla.
Se escuchó un esllavisamiento más y la entrada quedó colgada.
Días más tardes, todo volvió a la normalidad, pero Angelina siempre recordaría ese día.
16 noviembre 2006
Sonaron todas las alarmas de la ciudad
Valença Castells
15 noviembre 2006
sonaron todas las alarmas de la ciudad
Los estudios científicos del 1998, se centraban únicamente en los estudios de los planetas y de sus posibles habitantes.
Los humanos comenzaban a estar asustados por la posible vida alejada de la tierra. Hasta este momento se habían llevado a cabo muchas investigaciones y exploraciones espaciales pero no se había encontrado nada extraño ni fuera de lo común. Todo parecía seguir en buen rumbo y sin obstáculos para la raza humana. Pero en la lejanía del centro del mundo, más concretamente en Nueva Zelanda llevaban 11años investigando y con grandes perdidas en inversiones para este proyecto, aún no se había encontrado nada anormal ni nuevo. Pero no había prisa y se decía que de aquí un tiempo corto o largo algo nuevo se encontraría.
Los dos principales inversores John Mcleod y Bobby Alston dos grandes empresarios de Oceanía, decidieron emprender una nueva aventura al mundo exterior junto a unos expertos astronautas. Sus dos naves espaciales ya acabadas de construir parecían estar apunto de salir disparadas al espacio y eso ocurriría en muy poco tiempo.
4 de Agosto, eran las doce menos diez de la mañana en la capital de Nueva Zelanda, ya estaban desde hace varias horas los dos astronautas junto a John y Bobby dentro de la nave, preparados para salir disparados hacia la oscuridad.
Las doce en punto los motores ya estaban calientes y preparados para despegar. El rumbo era hacia Marte el planeta más conocido por los humanos…
…3…2…1… ¡¡despeguen!! Y un gran sonido mecánico dejo sorda a la mitad de la ciudad.
Todo parecía ir bien cuando ya se llevaban 3 horas de viaje: bien de combustible, alimentos suficientes y todos contentos, pero los cuatro navegantes estaban un poco nerviosos aún, los dos inversores sobretodo.
Veían cada vez más pequeña la luna algo un poco inquietante, pero a la vez curioso y bonito de ver.
Ya había pasado mucho tiempo y aún tenían una conexión con la tierra, eso les relajaba bastante. Muchas horas de dormir llevaban los dos empresarios mientras que los astronautas disfrutaban del viaje y mantenían en todo momento estable la nave.
Pi, pi, pi, pi… ¡una señal terrestre! Se oía una voz: “estamos muy cerca de nuestro destino, supongo que debéis estar un poco nerviosos, pero relajaros, de aquí a unas 6 horitas podréis en caso de que se pueda, aterrar en el misterioso planeta…”
¡Se veía desde las pequeñas ventanas de la nave un planeta todo rojo! ¡Era alucinante!
Pi, pi, pi, pi… “ por fin hemos llegado, el aterrizaje por lo que hemos apreciado en los videos que nos llegan a sido un éxito, ¡felicidades a todos los tripulantes!
… ¡Y sí! Había vida en ese extraño lugar , ¡ unos mocosos y extraños bichos verdes…, pero detrás de estos se veía una especie de humano!
¡Se encendieron todas las alarmas de la ciudad!
Pero…
¡MIERDA SE HA CORTADO LA SEÑAL!- grito el emisor terrestre.
La tierra no tuvo más noticias sobre esta impactante noticia. Koen
Lo que duró un sueño (sonaron todas las alarmas de la ciudad)
La ciudad era una fiesta y Grung participaba de ella. Tenía quince años y la fiesta era de las cosas que más le gustaban en aquellos tiempos. Le daba la sensación que lo que pasaba en su país era algo grande, y que en aquel momento lo más importante era celebrarlo. Parecía que el nuevo sistema iba a ser fantástico para los adolescentes, le parecía que su generación podría hacer realmente cosas grandes dentro del nuevo sistema, un sistema creado por y para el pueblo, una igualdad real.
Fuera del país no se respiraba este mismo ambiente. Cuba, Mongolia y Corea dedicaron días de duelo a la pérdida de la República de Kalftria para la causa comunista. Se estaban quedando solos. Estaban perdiendo el soporte de China, dónde el capitalismo entraba rápidamente, y ahora, la última república comunista de la antigua URSS se pasaba al anarquismo. Todos aquellos que algún día habían creído en la causa comunista sintieron otro de los diferentes golpes que eran ya regulares desde la caída de la URSS.
Mientras tanto una reunión de urgencia se celebraba en Washington. El presidente de EEUU, el Primer Ministro británico, los presidentes del Banco Mundial i del Fondo Monetario Internacional, generales de diversos ejércitos y los empresarios más ricos del mundo conspiraban contra el punto negro que había aparecido en el mapa mundial. Si había caído el rojo pero… Su plan no había salido cómo habían creído. La caída del comunismo en Kalftria no había ido cómo se había esperado. A diferencia del resto de estados del antiguo Bloque Comunista, que habían caído todos gracias a las presiones de este pequeño comité, Kalftria no había abrazado el capitalismo, sino que se había pasado a la única cosa que ese comité consideraba peor al comunismo, había nacido el primer estado anarquista de la historia. Había que hacer algo, no podían permitir en estos momentos un experimento anarquista y ,disponiendo del capital mundial cómo disponían, lo iban a hacer a lo grande. Los ejércitos se empezaron a preparar.
Pero a Grung todo eso le importaba poco. Llevaba ya una semana de fiesta en las calles de su ciudad, quizás la mejor semana de su vida. Cómo él muchos desconocían lo que pasaba en ese despacho de Nueva York. En la Plaza del Centro tocaban los Imbragk, el grupo punk más conocido del país. Al ritmo de “Expandiendo el color negro”, la canción que los había hecho famosos en la clandestinidad, los ciudadanos desbordaban su alegría. Pero de pronto sonaron todas las alarmas de la ciudad!!! Un gran alboroto siguió a este sonido. Corrió la voz que el Ejército Norteamericano estaba entrando en la ciudad. Hubo una gran matanza, pero los Imbragk no dejaron de tocar.
Al día siguiente la ciudad se despertó pesarosa. Gran cantidad de cadáveres llenaban los suelos y gente con resaca de la que ya fue conocida cómo “La Semana Mágica” cuidaba de ellos. Grung pensó que no podía haber terminado todo. Pero había sido así. George Bush i Tony Blair salieron al balcón presidencial junto con el general del Ejército Norteamericano. Grandes sonrisas se leían en sus caras. Hicieron el mismo discurso que cuando ganaban una guerra, y esparaban oír los gritos victoriosos de la gente cómo otras veces. Pero en la plaza sólo había caras largas. De hecho poca gente se había acercado a ver el discurso. Anunciaron un referéndum de constitución democrática para el país. Por primera vez, el reférendum de constitución de un país significaría para sus habitantes la perdida de la libertad. El pensamiento "fue bonito mientras duró" pasó por todas las mentes del país i las de todos los anarquistas del mundo.
07 noviembre 2006
Redacción: Autobiografía de Don Nadie
Autobiografía de Don Nadie
Soy Don Nadie. Nací en Ciudad Ninguna, en un año como cualquiera, en el número alguno de la Calle Desconocida. Mis padres eran Ana Nima y Pascual Quiera. Nunca he sabido el número de hermanos y hermanastros reales que tenía, pues vivían en lugares desconocidos de un mundo como cualquiera. Vivía con nosotros mi abuela Lolín Definida y también, aunque no vivía con nosotros, pasaba muchas horas en casa la asistenta, Dolores Coba. Mi padre era un empleado del montón de una fábrica situada en algún lugar no muy lejano a Ciudad Ninguna. Fabricaban algún tipo de producto que nunca supe.
Iba a una escuela como cualquier otra, de la que después no surgió ningún personaje famoso o mínimamente destacado. Ni futbolistas, ni escritores, ni políticos ni cantantes, nadie que hubiera estudiado en esa escuela llegó nunca a un lugar importante. En la escuela nunca fui ninguna maravilla. Siempre sacaba cincos pelados. Me dedicaba básicamente a que el maestro Ramón Tonero no se fijara nunca en mí en el momento de preguntar. No era precisamente popular, pero eso no quiere decir que no tuviera amigos, simplemente era igual que los demás. Admiraba a los populares, aunque no deseaba ser como ellos, jugaba al futbol, aunque nunca hacía jugadas brillantes y nunca, nunca, me metía en una pelea.
Durante la adolescencia, mi situación no cambió mucho. Seguía siendo igual que los demás. Iba detrás de las chicas, aunque nunca se fijaban en mí. Me escapaba de casa para ir de fiesta, pero nunca protagonicé ningún escándalo. Eso sí, nunca me peleé con mis padres. Simplemente intentaba pasar lo más inadvertido que podía. Nunca destaqué en ninguna disciplina deportiva, ni mostré gran habilidad intelectual. Nunca tuve una afición que me quitara todo el tiempo. Simplemente era eso, uno del montón.
Me hice mayor. Me puse a trabajar en una oficina cualquiera, situada en algún lugar de Ciudad Ninguna. Mi jefe Don Agre Sivo era el típico jefe yupi de traje y corbata. Siempre me ignoraba y nunca me dijo nada. Nunca en mi larga carrera de cuarenta y siete años, nunca fui ascendido.
Me hipotequé hasta los riñones para conseguir comprarme un piso en uno de los pueblos que circundaban Ciudad Ninguna, y un coche de segunda mano. Conocí a una chica Rodel Monton. Trabajaba en una empresa que no se deicaba a nada en concreto. Nos casamos al cabo de seis meses y al cabo de un año tuvimos el primero de una série de hijos los nombres de los cuales no recuerdo muy bien. Para cuidar de ellos contratamos a una la mujer de un compañero de trabajo de Rodel, el Sr. Niños. Se llamaba Hastal Gorro. Nunca llegamos a intimar mucho con Hastal ni con el Sr. Niños, así que cuando el último de los nuestros fue lo suficiente mayor no tuvimos ningún problema en despedirla.
Entre tanto mis padres murieron. Fueron enterrados en un cementerio desconocido de Ciudad Ninguna. Antes pasaron por uno de los tanatorios de la ciudad. Su entierro fue muy normal, gente llorando, todos de negro… Descansaron siempre más tras una sobria lápida en un nicho de los pequeños.
Ahora estoy jubilado desde hace un tiempo. Dedico mi tiempo a ir a un hogar de ancianos y gastarme la pensión jugando a las cartas. Algunos días vamos con Rodel a dar una vuelta. Ella padece de diversos problemas en un brazo, mientras que yo por diversas enfermedades he tenido que estar indefinidas temporadas en el hospital.
Ésta ha sido mi vida. Nada en especial, todo tan normal que casi parece imposible, pero es así, tan real como la vida misma.
Quim Portet Bastida
4º de ESO
30/10/2006