24 septiembre 2012

Independencia


Según la Real Academia Española, la palabra “Democracia” significa el predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado. Dicho eso, creo que el pueblo catalán debería de tener la oportunidad de elegir por él mismo, quien y como queremos definir nuestro futuro.
Yo, como mucha gente que hoy vive en Cataluña, soy familiar de habitantes de otras zonas de España que, como mi bisabuelo, vinieron hace poco más de un siglo a esta tierra en busca de empleo y una vida más digna.
Hoy en día, tanto mi madre como  yo, sentimos una gran estima por la tierra que hace años acogió a nuestros parientes. Tal es el aprecio que sentimos por ella que, por motivos tan obvios como puede ser el rechazo lingüístico, el menosprecio de nuestra cultura, el expolio económico, entre otras cosas, empezamos a distanciarnos cada día más y más del lugar del cual procedemos.
Como nosotros, cada día más gente piensa en un gobierno catalán al margen del Estado Español. Eso no significa que sintamos odio hacia otros habitantes de la península y el echo de ser “independentista” no es un motivo para enemistarme con nuestros vecinos de al lado.
Hace ya casi trescientos años, este mismo mes, el pueblo de Cataluña perdió en manos de Felipe V el bien más preciado, la libertad. Desde ese 11 de setiembre de 1714, mucha gente a intentado recuperar este derecho y deseo que pronto, podamos escoger el rumbo que queremos seguir y la bandera por la cual queremos que se nos conozca alrededor del mundo.

Josep Cardona.

21 septiembre 2012

http://www.youtube.com/watch?v=6KVX6fKxojk&feature=related

no es un argumento a favor de la independencia sino que explica que España hace muchas neglicencias


El argumento de “la independencia será mejor para Cataluña”, es cierto mientras lo mires desde el punto de mira catalán. Porque si lo miras desde el nacionalismo español te das cuenta de que fuera de Cataluña las cosas no se ven del mismo modo. Una nación unida (discriminando los lugares donde se habla lenguas distintas, ya sea vasco, o catalán) la cual quiere superar a países muy bien organizados, potenciando al centro y olvidándose de las otras comunidades.
Eso provoca que, por ejemplo, si Madrid estuviera en una grave crisis financiera (que la esta sufriendo) todo el país seria arrastrado hacia ella. En cambio si los núcleos urbanos estuvieran distribuidos de tal forma que el peso económico de cada ciudad fuera equitativo. Si más de diez provincias llegaran a una crisis el resto de territorio podría salvar-lo sin ayuda externa.
Todo sumado al hecho de que la en Cataluña tenemos que “alimentar” a una casa real y a un gobierno que no paran de jodernos y coger dinero que en principio tendría que servir para salvar a el pueblo que dirigen, de una posible desgracia.
Esos casos expuestos son reales y crean una “consciencia independentista catalana” que hace que toda la gente se pregunte sobre la lógica de este país, y respondan con un SI irrefutable cuando les preguntan si quieren la independencia.
Por si fuera poco famosos y varios personajes conocidos apoyan este movimiento social porque saben que será una mejora muy valiosa.
Incluso expertos en economía dicen que Cataluña puede salir de la crisis, pero no con España.
A parte de experiencias de la gente los números también están a favor nuestro: cada mes salen de Barcelona más de seis millones y medio d’euros al mes, de los cuales, solo son devueltos un 10%.
Tampoco nos podemos quedar tranquilos ya que la consciencia española dice de que cualquier gasto inútil es rentable, de los cuales hay montones de ejemplos (aeropuertos inútiles, más 15 universidades, líneas de tren de alta velocidad sin estrenar, lujos para políticos sumados a un gran sueldo, etc.)
En definitiva, que no es que Cataluña tenga espíritu revolucionario, es que España está llevando el país a un agujero sin fondo, del que no podremos salir si Madrid nos sigue cogiendo por el cuello.

EL CAMBIO ES POSIBLE


Últimamente, desde el pasado 11 de Setiembre los ciudadanos catalanes salieron a la calle con un único grito : independencia , se ha abierto un debate sobre si es viable la construcción de un nuevo estado: Cataluña.

Hace ya mucho tiempo  que la gran mayoría de  los españoles se ven afectado por una gran  crisis económica considerable.
Cataluña paga a España una cierta contribución, la cual varia según la comunidad autónoma. Cataluña es un 22% más rica por cápita que la media española pero su déficit fiscal es de un 10% cuando París es un 51% más rica por cápita que la media francesa y paga un 4,40%, Baviera es un 16% más rica y paga un 4%... Así, se puede ver que Cataluña es una de las regiones con el déficit fiscal más alto de toda Europa. El dinero que Cataluña paga a España es muy superior del que le devuelve a dicha comunidad.(Aproximadamente son unos 17.000 millones de euros anuales). Con todo este dinero se podrían construir unos 200 hospitales modernos y completamente equipados o unas 2.000 escuelas para capacidad de 300 alumnos aproximadamente.
Otro caso son los temas culturales y lingüísticos. Cataluña, como la comunidad del País Vasco, tiene una lengua propia, la lengua que hablan más de 11.530.160 personas. Es la 75 letra mas hablada según datos del 2009, muy por debajo de  el Castellano situado en el 4-5 lugar.  Algunos políticos españoles  quieren anular esta lengua románica como es el Catalán, porqué dicen que está suprimiendo al español.  Pero, en Cataluña, mucha gente habla catalán, pero en la escuela también se aprende español. Se estudian los verbos, la sintaxis, la literatura... y se hacen las mismas horas que la asignatura de lengua Catalana. Yo, como española pero con sentimiento catalanista, estoy orgullosa de decir que soy bilingüe, y esto no lo pueden decir muchos.
El hecho económico y  éste conflicto lingüístico (entre muchas otras cosas) ha hecho crecer el sentimiento nacionalista, catalanista i/o independentista en Cataluña.
El pueblo catalán también  se ha constituido a lo largo de la historia, de movimientos migratorios procedentes, en diversas épocas, de Occitana, Aragón, Murcia y Andalucía..  y mucha de esta gente, también está de acuerdo con que aquí algo no funciona bien desde hace tiempo.
Cataluña es una nación oprimida por España ya que no puede ejercer plenamente sus derechos jurídicos, políticos, administrativos, sociales y principalmente los económicos. Cataluña es una nación, como lo es Francia, Alemania o Italia, con la diferencia de que Cataluña no puede actuar como una nación libre.
Por otro lado,  seria necesario destacar que tendríamos un problema con el deporte. El futbol, la fórmula 1, la moto gp i el básquet, son unos de los deportes más populares en España. Si Cataluña fuera independiente, No habría Barça – Madrid o la selección española de Básquet se quedaría sin Ricy-Rúbio, y esto pasaría en muchos más deportes. Es un hecho que a mucha gente le preocupa. Ellos quieren la independencia, pero si se conserva el futbol. Yo pienso que esto es totalmente de ignorantes. ¿ Es mejor recuperarnos de la gran crisis en la cual estamos metidos o  mejor es ver un Madrid-Barça?
Mucha gente, entre ellos nuestro muy honorable presidente de España, Mariano Rajoy, cree que la independencia de  Cataluña nos la tienen que dar todos los españoles, pero esto no es políticamente correcto.  El 12 de diciembre de 1989 el Parlamento de la Cataluña Central aprobó, sin un solo voto en contra, que la nación catalana tiene derecho a la autodeterminación.  Si se llega a ella será porque el pueblo actúa como una unidad, no porque la resta de España, decida por nuestro futuro.

En conclusión:  he intentado recopilar motivos por  los cuales la independencia de Cataluña,  no sería viable, pero no he podido encontrar ninguno que yo pueda llegar a comprender o razonar. Por otro lado, los motivos para ello sobran. Ahora que Rajoy no ha aceptado el pacto fiscal, las protestas aumentarán y cada vez habrá más sentimiento independentista, y por su contra, aumentará el sentimiento anti-catalanista. Al final, todo termina siendo un gran pez que se muerde su propia cola.

Yo me considero catalana antes que Española, y claramente, como has podido comprobar, soy independentista. No quiero que se me juzgue por ello, solo pido que se respeten mis sentimientos y decisiones.

No se puede formar el carácter y el valor del hombre quitándole su independencia, su libertad y su iniciativa.
ABRAHAN LINCOLN

20 septiembre 2012

"Independència"


“INDEPENDÈNCIA”

“Cuando el pueblo salta sus barreras, ningún esfuerzo es demasiado poderoso para detenerlo”  G.V

Estos últimos días el independentismo es la palabra que está en boca de todo el mundo, todo el mundo opina, debate, engaña, se queja, grita, se calla… Pero qué hay de verdad en todo lo que oímos, nos dicen o leemos,  creo que poco. Cada cual ve las cosas a su manera y se fía o se deja influir por cualquier persona.
Sé que la opinión de un niño de dieciséis años no va a importar mucho pero lo que os voy a contar no es un simple cuento, es una realidad.
Encendí el televisor y hice un pequeño zapping, me sorprendió que en un canal dijeran que los catalanes son unos aprovechados, que no pagan, que son unos tacaños, que quieren hundir España, que ahora que las cosas van mal se quieren independizar, que si se independizan no van a durar nada….
En ese momento fue cuando me di cuenta que no entendía nada, como habíamos llegado a este extremo. Podía ser que seamos la autonomía que pagamos mas de lo que recibimos y nos digan tacaños, que todos los colegios catalanes dan clase de castellano y nos digan que no nos queremos adaptar, nosotros que hemos resistido toda clase de insultos, agresiones a nuestra cultura, a nuestro idioma, nosotros que decimos basta a la matanza de los toros por cuestiones morales, cada catalán que paga cada año una barbaridad en los peajes porque tuvimos que construirnos nosotros mismos las carreteras, nosotros que queremos vivir en paz y decidir nosotros, pero por mucho que pensara no encontraba razón de seguir enlazado a un lugar en donde no nos quieren. Es tan simple como si vas con alguien que no te quiere y te odia, terminaras marchándote.
Pero esto algún día tendrá que cambiar porque los catalanes no queremos que Madrid sea el centro y la prioridad, queremos que nuestro país siga a delante, no queremos que nos pongan trabas en cualquier proyecto que tengamos (corredor mediterraneo, construcción de mejoras ferroviarias en el puerto de Barcelona...) , tenemos que controlar nosotros mismos nustro dinero porque nosotros sabemos para que lo necesitamos, queremos ser libres y sentirnos libres.
Creo que por una vez en la historia se debería escuchar al pueblo, porque  lo importante es lo que quiere el pueblo, lo que siente cada persona de un lugar, porque lo que es bueno para Catalunya solo lo sabemos los catalanes. Por mucho que critiquen, la decisión está en nuestras manos, solo tenemos que confiar en nosotros mismos y salir a la calle y gritar lo que sentimos, no seremos los primeros, pero tampoco seremos los últimos porque lo que sentimos nunca nadie nos lo podrá arrebatar.



                                    Sergi Capdevila González

SER O NO SER


Catalunya y el estado español han permanecido unidos durante 298 años. Durante estos años de matrimonio,  el país las ha visto de todos los colores, y cuando peor estaba España más sufría Catalunya. Por fin parecía que la tempestad se alejaba, Catalunya empezó a creer ilusionada que colaborando ambas partes podrían construir ese país tan ansiado: democrático, multicultural, respetando  todas las culturas existentes en el país, y conseguir un estatuto y un gobierno propio que gestionase el funcionamiento de la nación catalana. Catalunya por su parte hizo crecer a España, como siempre había hecho. Pero no todo es tan bonito, hay una parte que no ha colaborado en la construcción de ese país, que solo era una utopía, y Catalunya ya ha despertado de ese bonito sueño y ha vuelto a su pesadilla; España no quiere Catalunya, solo su dinero.
No solo no es un matrimonio igualitario, dónde uno da, pero también recibe, más bien todo lo contrario. Catalunya no tiene los mismos compromisos que otras comunidades, ni compromisos, ni respeto, ni trato. Sí, Catalunya es la parte más rica de España, gracias a su carácter trabajador los catalanes estamos de acuerdo en ayudar a otras comunidades que lo necesitan, pero tampoco somos tontos; somos la comunidad que más dinero aporta al estado, pero no recibimos el dinero necesario. Un país dónde todos tengamos de todo por igual (teniendo en cuenta las necesidades de cada región) está bien, pero que se utilice el dinero catalán para que en otra comunidad puedan vivir como reyes, cuando en Catalunya necesitamos ese dinero, y se nos culpa de la crisis porque somos la comunidad con más déficit (si estuviera más equilibrada la aportación al estado con el dinero que recibimos de él, el déficit sería menor), desde mi punto de vista: ¡no es justo!
Catalunya ya está harta del trato que recibe del estado  español. Y es que no es solo en el ámbito económico que nos maltratan, sino también en el cultural y social. Catalunya y el estado no se entienden, Catalunya quiere progreso y libertad, y España todo lo contrario quiere cada vez más control, el control absoluto de todo. De aquí los recortes que hizo el tribunal constitucional al Estatuto de autonomía de Catalunya, que gracias a ellos, el gobierno cada vez tiene más poder, limitando así la autoridad de Catalunya. España lo decide casi todo, incluso intenta anular la inmersión lingüística catalana, quieren quitar el catalán de las aulas. Catalunya tiene su propia cultura, una cultura que une al pueblo catalán y la lengua catalana es una parte fundamental de esa cultura, y si el estado quiere colaborar con su extinción, luego que no se extrañe que nosotros, los catalanes les pidamos el divorcio.
Por si todo eso no fuera poco, el pueblo catalán es constantemente humillado en los medios centralistas, creando una falsa imagen de lo que realmente es, ya que, no solo televisiones privadas y sus periodistas demagogos, sino también algunos políticos, se empeñan en tergiversarlo todo, haciendo parecer que Catalunya es la culpable de todo, somos los malos de la película.
 Si queremos continuar existiendo como pueblo, nuestra única vía es la independencia porque si por el contrario continuamos siendo parte de España, perderemos lo poco que tenemos y eso significaría el fin de Catalunya, un país con más de 1100 años de historia, mi país.

La independéncia de Cataluña

La independencia ,un tema que esta muy presente en los ultimos dias por la gran manifestación del 11 de septiembre en Barcelona ,en la que asistieron algo mas de un millón y medio de personas, las cuales estaban a favor de la independencia. Yo creo que es un tema que puede dar mucho que hablar, debido a lo que podría suponer.

Lo que el pueblo catalán quiere es que se le devuelvan la parte proporcional de los impuestos que pagan cada año los catalanes al gobierno de la generalitat, ya que es la comunidad autónoma que menos recibe respeto a lo que paga. La manifestación del pasado 11 de septiembre dio a entender que muchos catalanes ya han dicho basta y quieren la independencia de Cataluña para que los impuestos los pueda gestionar el mismo pueblo catalán.

El problema mas frecuente a la practica de este tema es, por ejemplo, que en el próximo mes no esta garantida la paga de los funcionários de la generalitat. Otro tema que nos preocupa es el financiamiento de muchas empresas catalanas,al ser parte del estado español ,Cataluña no recibe inversiones de otros países porque la prima de riesgo española es muy alta y probablemente en los siguientes meses España sea rescatada por la unión europea.

Es verdad también que Cataluña como comunidad tiene un déficit muy elevado pero si fuera un estado a parte de España todos los impuestos serian devueltos al pueblo de una forma u otra.

También se dice mucho que o nos aceptarían en la unión europea como país pero esto no es necesariamente malo porque no seriamos el único país de Europa que no es estado de Europa , por ejemplo Monaco, Andorra, Lienchestein y Suiza son países situados en Europa pero que no forman parte de la unión europea son los anomenados paraísos fiscales y esto no es nada malo por la economía del país, ya que ninguno de los países mencionados es pobre, ni necesita ayudas porque son muy solventes.

Yo personalmente estoy a favor de la independencia ya que desde siempre el pueblo catalán ha sido el que ha pagado mas y menos ha recibido, esto no me parece bien, y creo y espero que dentro de poco lo podamos cambiar.






LA INDEPENDENCIA

Mi opinión a favor de la independencia de Calalunya se ha formado tras varias observaciones.
Desde que tengo uso de razón he observado que los ciudadanos de Catalunya o las personas que de alguna forma están vinculados a ella han sido de alguna forma agredidos, el caso mas claro está en el fútbol: cuando por ejemplo se juega se juega un Barcelona Madrid, una gran mayoría de aficionados del Madrid desprestigian al Barcelona y a los jugadores, pero cuando esos juegan con la selección en muchas ocasiones este “odio” desaparece pero porque los tratan de Españoles y no de Catalanes.
Esta especie de rechazo empezó en el año 1714, cuando Cataluña al perder una guerra con España paso a formar parte de ella y al aplicarse el Decreto de Nueva Planta los países catalanes y en especial Catalunya, empezaron a recibir opresiones que todavía, hoy en día, en un mundo el que la mayoría de países hay democracia, siguen, quizás indirectamente y/o transformadas en impuestos.
Estas opresiones empiezan en el propio pueblo con insultos, peleas... y siguen en la política y las organizaciones, porque la mayoría de ellos han pertenecido al pueblo alguna vez y al fin y al cabo aunque tengan raíces de los mismos partidos políticos siguen la demanda ciudadana y por eso dictaduras, monarquías, repúblicas y democracias, todos velan por sus intereses y aunque repúblicas y democracias luchen por el bien y la libertad de las personas cuando Catalunya ha pedido algo se la ha tratado con inferioridad.
Todo esto ha echo que una nación, con una lengua, una cultura y una tierra se harte de convivir con España, con un país que si la hubiese tratado mejor desde buen principio, ahora la tratase con igualdad a otras comunidades y lo más importante, reconociese Catalunya como una nación puede que ahora no abría este deseo pequeño e imparable de independencia.
Resumiendo, desde ya hace demasiado tiempo Catalunya ha sido oprimida tanto en el ámbito social como en el politico y económico y el pueblo ha dicho basta, una decisión que desde mi punto de vista es irreversible.

La Independencia de Catalunya.


El otro día, estaba mirando la manifestación sobre la independencia de Catalunya y me hizo pensar en este tema sobre si Catalunya debe o no debe ser independiente. Me sorprendió bastante la fuerza que pueden tener un grupo de personas cuando se juntan para poder conseguir algo que ya hace mucho tiempo que anhelan. Eso gritos de independencia me erizaron la piel, pero verdaderamente no sé muy bien a qué va a llevar todo esto, si finalmente Catalunya será un nuevo estado de Europa o solo seguirá siendo una comunidad autónoma más de España.
Todo el mundo sabe que España y Catalunya no se llevan nada bien. Muchos años de la historia las han pasado peleadas y muchos años de rencor acumulado no resuelto. Pero cada vez que algún dirigente español ha intentado reprimir a los catalanes, nosotros hemos resurgido, aguantando, siempre con nuestra lengua, cultura y forma para adelante. Personajes catalanes han dado la vida para que nuestras raíces catalanas no se vieran en peligro de extinción y no la hubieran dado si no confiaban en que algún día su tierra sería más libre.
Ahora más que nunca, con todo el problemón de la crisis, los sentimientos están más a flor de piel. Los problemas económicos que ahora está sufriendo España hacen plantearse a una si Catalunya no estaría mejor sin España, ya que Catalunya destina gran parte de su dinero a España. Pero como tampoco estoy muy bien informada del tema, no puedo dar una opinión ciertamente correcta. Catalunya, puede que fuera más rica y que sobrelleváramos la crisis mejor o puede que si nos separásemos, Catalunya siguiera en la crisis y nos hundiéramos más en el pozo. No lo sé. Simplemente seguir. Aunque hay veces que personajes catalanes reconocidos actualmente por su cargo anuncian ser independentistas hasta el fin y otras veces dicen qué no lo son y se contradicen a ellos mismos, eso me hace gracia, porque si de verdad eres independentista y crees en algo, no cambias de parecer como cambias de calcetines. No entiendo a esa gente. O también, personas, tanto catalanas como españolas, que empiezan a faltar el respeto a gente que difiere de pensamiento sobre este tema, las generalizaciones nunca son ciertas porque hay gente de todo tipo y en todos los lugares.
Pero, en definitiva, los catalanes quieren la independencia y los españoles no se la quieren dar, de momento, quién dice que en un futuro las cosas cambian y van a mejor para todo el conjunto. Yo no he sido una independentista empedernida, pero sí soy catalana y me gustaría que nada de lo que es nuestro se perdiera y que al fin las cosas vayan bien.

Independencia

El tema de la independencia catalana se está haciendo cada vez más popular. 
Aunque intenten negarlo o disimularlo, un millón y medio de ciudadanos catalanes manifestaron su entusiasmo y demostraron ser partidarios de esta idea.
No hay más que adentrarse un poco en la cultura catalana para entender, a grandes rasgos, este sentimiento.

Catalunya, antiguamente había sido un dominio independiente de los condes francos hasta que se unió con la corona de Aragón y, posteriormente con el reino de Castilla. Tras la derrota, el once de septiembre de 1714, ante las tropas de Felipe V, en España ha reinado una opresión lingüística, histórica y cultural contra Catalunya. Con el tiempo (después de la Guerra Civil) quizás se haya ido suavizando, pero todavía sigue habiendo un desprecio gratuito contra esta. 

A los catalanes se nos ha tachado de vagos y de tacaños, pero ¿no resulta extraño que nos traten de vagos y tacaños cuando Catalunya es, sinó el más importante, uno de los motores más grandes de España el cuál recibe muchísimos menos ingresos de lo que produce?

También hablan sobre la intolerancia que sufre la lengua castellana en las instituciones catalanas y en Catalunya en general. Me gustaría que la gente que opina esto viniera  
aquí a comprobarlo. Que vieran ellos mismos que idioma predomina en gran parte de la población catalana, sea en la calle, los institutos, etc.

Me preocupan la cantidad de falacias, acusaciones y odio que desprenden muchos medios de comunicación a la autonomía donde vivo. No entiendo tanto menosprecio a la gente que ama su tierra y se siente habitante de ella. No comprendo esta falta de rigor impune a cualquier tipo de sanción, ni esas sesiones "periodísticas" (y digo "periodísticas") donde hablan sobre Catalunya desde un sentimiento de superioridad y, si me permitís, de asco, cuando en realidad apenas sabrían ubicarla en el mapa. 

Respeto y entiendo a cualquier persona que se sienta española, pero me extraña que haya gente que se sorprenda cuando ven que los catalanes, no todos pero muchos, no lo compartimos totalmente, o parcialmente.
Realmente no entiendo tanto conflicto por sentire de un lugar o otro. Los catalanes nos sentimos catalanes, como un murciano se siente murciano o un andaluz se siente andaluz.
Lo que pasa es que estos dos últimos no reciben ningún prejuicio por decir de donde se sienten habitantes.

El derecho de la autodeterminación es uno de los principales derechos humanos, pero a lo largo de la existencia se ha podido comprobar que se cumplen muy pocos derechos, por no decir ninguno. Así que no es de extrañar que  no se cumpla.


Me gustaría que en un futuro, estando en un país extrangero, me pregutaran sobre mi país de procedencia, y pudiera responder: Catalunya. Pero no con la esperanza o el deseo de que algun día llegara a ser un estado, sino porque lo fuera. Simplemente porque amo la tierra donde vivo y me siento bien en ella.


Òscar Manyoses Carles






Catalunya


CATALÀ O CATALÁN.

¿Qué representa la independencia de Catalunya? ¿Qué valor tiene la autodeterminación? ¿Qué ventajas y desventajas puede ocasionar?  Todas estas cuestiones ocupan un mínimo porcentaje de las discusiones, charlas, noticias,… que se encuentran, estos días en la prensa. Realmente, no son preguntas que tengan una respuesta clara. Más bien, siempre se responden con diferentes puntos de vista, estadísticas, predicciones (tanta a corto como a largo plazo) i con polémica. Mucha polémica.
Yo, siempre me he sentido identificado con Catalunya, la cual considero mi tierra, mi cuna. No por motivos políticos, sociales,… supongo que, como la mayoría de gente, de personas aman a sus madres, Catalunya es mi madre desde el punto de vista terrenal, del día a día. La amo porque tiene una gran historia, porque en todos los años que perdura ha sufrido, y sufre. La amo porque es mi patria. Sóc català, y esto nadie me lo quita. Tiene una cultura antiquísima, una lengua propia i unas tradiciones propias y una gente diferente. Vaya, al igual que cualquier otra nación del mundo. Entonces, ¿Por qué a Catalunya se le “impide” el derecho a la autodeterminación? Yo, antes, ara un par de años como mucho, no deseaba con tanto ímpetu la Independencia de Catalunya. Un estado federal era mi opinión. Una zona con sus propias leyes, estatutos y normas. Pero cada día que transcurre la situación es más insostenible. España exprime los recursos catalanes, especialmente los económicos. Representamos más del 18 % del PIB Español. Somos la potencia de la península Ibérica en investigación tecnológica, médica y científica.
Me gusta España, no la desprecio, eso es ignorancia. Desprecio su sistema político y la manipulación informativa que sufre. No desprecio su gente, al contrario. Tengo demasiados amigos que no están a favor de la independencia de Catalunya y nunca he tenido ninguna situación hostil con ellos. Desprecio los ignorantes. Los ignoro. Ignoro las viejas glorias que viven en el mundo donde El valle de los caídos es el país de la piruleta.
España tiene miedo. Junto a Euskadi, somos el motor de producción que mueve al gobierno central, tenemos la industria que ellos necesitan y, a parte, tenemos un hecho geográfico que el gobierno central y la capital no tienen. Mar. Tenemos la cultura del trabajo, tenemos las mejores ciudades para emprendedores, para hacer negocios, para abrir nuevas empresas,… España depende de Catalunya y debido a esto lo intentan ocultar.
El Sr. Rajoy decía que era mentida que España odiara a los catalanes. Y entonces, ¿Dónde está el respeto que nos pertenece? Somos ciudadanos de segunda, ignorantes con las culturas que nos rodean,… ¡Pero cómo pueden afirmar que somos racistas y clasistas cuando somos un pueblo echo de miles de culturas diferentes! ¡La gran riqueza que tenemos como nación es esta! Siempre nos hemos beneficiado de las culturas antiguas que han aportado un grano de arena para que Catalunya persistiera.
A los vecinos se les termina el tiempo, ahora ya no sirven excusas ni estatutos ni ayudas ni pactos fiscales. Por suerte o por desgracia, la situación se ha vuelto insostenible. Para cortar con esto se necesita la independencia. De “hijos de puta” (perdón por la expresión) los hay en todas partes y cuando no sea una cosa será otra, pero si me tienen que seguir fastidiando, que me fastidien en mi lengua y en mi cultura.
“Que les meves llàgrimes de ràbia ofeguin la vostra ignorància…”

Bernat Torres Solana

LA “INDEPENDÈNCIA” DE CATALUÑA


Mi opinión respecto a este tema no está definida, ya que pienso que aún no tengo los suficientes conocimientos de política como para opinar si Cataluña debe ser o no ser independiente.
Probablemente, si Cataluña fuera independiente muchos de los problemas económicos y culturales que tiene con el resto de España, no los tendría.
Yo, no puedo decir si soy independentista o no. Porque por no tener los suficientes conocimientos, como anteriormente he comentado, no tengo ideología política, y tal y como están las cosas mejor ni tenerla, porque todos son la misma mafia.
Considero que para poder decir a ciencia cierta si soy o no soy independentista primero me tendré que informar por mi cuenta y una vez considere que tengo los suficientes conocimientos de este tema entonces consideraré una cosa o otra. Por ahora y sin dejarme influir por nada, ni por las opiniones de la gente y por el momento, yo vivo en Cataluña que aparte de formar parte de España, forma parte del mundo.

 Mireia Ruiz Bejarano 


18 septiembre 2012

La independencia de Catalunya


La independencia de Catalunya, territorio perteneciente a España por el momento, está tomando mucha importancia en estos últimos meses, en estos últimos años. Y es que si de por sí había gente en Catalunya que no se sentía española, ahora, en la situación de crisis en la que nos encontramos, ésta encuentra aún más motivos para querer formar parte de un estado propio.

Como todo español sabe, se vive una situación conflictiva “España-Catalunya” desde tiempo atrás, pues Cataluña tiene una lengua, una cultura y un estilo de vida propio, el cual dista bastante de algunos de los tópicos españoles, como lo son por ejemplo la siesta y la vaguería (he de decir que discrepo bastante en esta forma de ver a la sociedad española, pues, como en todos lados, hay gente para todo).

A mí, realmente, el tema que me hace plantearme si merece la pena ser un estado independiente o no, no es el tema de la lengua o la cultura, ya que independientes o no, las seguiremos teniendo. Lo que realmente me hace reflexionar, como decía, es el aspecto económico. Es decir, ¿iría mejor Catalunya, irían mejor nuestras vidas si fuéramos independientes? 

Francamente, no lo sé. Me gustaría saberlo; pero, no lo sé. Vivo en una zona en la que tampoco se notan mucho los cambios económicos a corto plazo ni los recortes que pueda ejercer Rajoy sobre el Gobierno Catalán. Para nuestra desgracia, mucho del dinero, ya sea más o menos abundante, se queda en Barcelona. Soy una chica joven, que no ha tenido el suficiente tiempo como para salir de casa y enfrontarse a lo que es la vida real, para verse muy afectada por esta serie de circunstancias; quizás el problema es que a la juventud y niños de ahora nos crían en una cajita de cristal y eso conlleva a que muchas veces no nos demos realmente cuenta de lo que sucede a mayor escala. Sea como sea, no he podido comprobarlo yo misma. 

Por tanto, si es así, ¿quién soy yo para decidir si es mejor una cosa u otra?, ¿estoy lo suficientemente informada para llegar a una conclusión?


Sinceramente,  creo que no... 

La verdad, me parece de ser muy ignorante el opinar y tener una cierta ideología sin ningún fundamento que se sostenga; tan sólo fundamentos que incluyen desprecio e insultos hacia gente española, la cual no tiene absolutamente ninguna culpa de los políticos que nos dirigen. Cada uno puede tener su opinión y es libre de pensar lo que quiera; pero, siempre desde el respeto y la educación. 

Personalmente, yo no tengo nada en contra de España. Al contrario, la mitad de mi familia es de Jaén y me encanta todo aquello, puedo decir que la gente puede ser tan agradable o desagradable como aquí (repito: hay de todo en todas partes), he visitado distintas ciudades españolas dignas de admirar... Por tanto, no entiendo el porqué de tanta generalización y de ataques gratuitos con la sociedad española. Todos sabemos cómo son los políticos; pero, creo que es un error pensar que todo lo nuestro es lo mejor, que políticos sin escrúpulos los hay aquí y en la China y que es honorable saber ver también nuestros defectos. 

Dicho todo esto, y al no poder posicionarme ni a favor ni en contra de la independencia, quiero decir que aunque nunca me he considerado independentista, sí me considero catalana; así que lo mejor para Catalunya será lo mejor para mí. 

Marta Gallego

17 septiembre 2012

LA INDEPENDÉNCIA DE CATALUNYA



Catalunya y España han convivido durante muchos años unidas como las piezas de un puzle, pero me da la sensación que nunca han encajado a la perfección, que cada vez este encaje va separándose más, esperando algún día alejarse del todo.
Ambas tienen diferentes filosofías de la vida. Catalunya es una autonomía motor económico de todo un país, tierra de acogida, caracterizada por gente trabajadora que madruga; y la mayor parte del estado se considera más por tomarse las cosas con parsimonia, esforzarse poco y vivir del cuento. Dicho esto no es de extrañar entonces que los españoles tengan tirria a los catalanes pero a la vez no permitan un autogobierno de éstos. A mí esta situación me recuerda mucho a la rivalidad Barça-Madrid y a la vez las filosofías de ambos clubs me hacen pensar también a sus respectivos territorios.

Los catalanes tenemos una cultura y una lengua que apreciamos y que nos transmite un sentimiento, creemos en ella y la defendemos ante todo. Tenemos una diada, el 11 de setiembre; una leyenda, la de Guifré el Pilós y las cuatro barras sobre el escudo amarillo, origen de una bandera, “la senyera”; una danza, la sardana; unas tradiciones, “los Castellers”; una arquitectura modernista de lo más reconocida en todo el mundo, con Antoni Gaudí y Domenech y Montaner entre otros; tenemos un plato típico, el pan con tomate; una salsa, el alioli; con una generación de deportistas envidiable constituida por las chicas de natación sincronizada del C.N.Sabadell, el más que conocido Futbol Club Barcelona, la selección de hoquei patines… Podría hablar de infinidad de cosas que hacen de Catalunya una tierra llena de cultura y sentimiento patriótico, pero muy pocas de ellas estarían en común con el resto de España.

Más allá de la diferencia de culturas que pueda haber entre España y Catalunya, el problema actual se sostiene sobre la economía. No quiero repetirme, pero ya sabéis que la crisis económica ha caído como un mazo en España. Es por eso que se pretende sacar el máximo beneficio económico de los impuestos y de los recortes de sueldos de los trabajadores para poder saldar deudas. Pero el problema está en que no pagan los mismos impuestos los catalanes que la mayoría de provincias de España y que Catalunya a la hora del reparto recibe mucho menos de lo que contribuye.

No es nada extraño entonces que este año, los catalanes hayamos salido a la calle unidos, en multitud y en un ambiente pacífico (que es como nos gusta hacer las cosas) a protestar y a gritarle al mundo que estamos hartos, que hemos explotado, ¡que queremos ser un Estado! Cuando las mayorías se quejan, será porque están insatisfechas y sería bueno escucharlas.

Creo que en un estado tendría que haber una igualdad de condiciones entre todas las autonomías, pues no me parece bien entonces que en Catalunya se tenga que pagar peajes y en Galicia por ejemplo cada tres años se rehagan todas las carreteras, que son gratuitas y además poco transitadas.

Quizás mi escrito sea muy reivindicativo y con un tono un poco de indignación, pero es lo que pienso y lo que siento, quiero ver tarde o temprano, (espero que más temprano que tarde) un Estado Catalán, que sea capaz de reducir la tasa de parados y hacer feliz a todos sus ciudadanos. Repetidas veces en la historia ha pasado que después de mucho sudor y esfuerzo cuando hemos estado cerca de conseguir nuestros propósitos de autodeterminación nos han cortado las alas. Y siempre con esfuerzo e interés hemos vuelto a resurgir y a levantar la cabeza pero durante un corto período. Ahora sí, ahora parece que cada vez que las injusticias sobre nuestro territorio son más notables da la sensación que los catalanes confían cada vez más en un gobierno propio y estos cortos períodos cada vez van alargándose progresivamente, porque una serie de políticos no pueden interponerse ante un pueblo entero. La unidad hace la fuerza, tenemos que seguir luchando. Como dijo el presidente Artur Mas, “Nunca hemos estado tan cerca de la plenitud nacional”.

Laia Fontelles

27 mayo 2012

LA ZANAHORIA



Era mes de mayo y la tarde caía sobre los campos. En casa de los Bulf no corrían buenos tiempos. En invierno las condiciones no habían sido favorables para las cosechas. Había llovido poco y había venido una plaga de bichos que se habían comido la mitad de las plantaciones que tenía la familia como negocio. Solo les quedaba el pequeño huerto familiar en el cual no confiaban mucho porque para él las condiciones habían sido las mismas. Tenían algunas gallinas y pollo, pero esto no era suficiente. Si no salía adelante la cosecha no tendrían nada y si el huerto no revivía tendrían que marcharse a la cuidad en busca de una vida mejor, no habría más remedio que abandonar su vida. Si no se puede comer se tiene que buscar alguna otra salida.
En la familia eran 8 personas y había otra en camino. Eran el matrimonio de los Bulf, Perdro y María (una pareja mayor, alrededor de los 80 años), el hijo pequeño del matrimonio, José, su esposa Clara, embarazada de 8 meses, y sus 3 hijos y finalmente Manuel, el hermano del señor Bulf, un hombre soltero de unos 70 años, un poco malhumorado pero que sabía muchas cosas sobre la vida.  
De los dos hijos del matrimonio Bulf, el mayor había ido a la ciudad a trabajar de escritor en un periódico y cuando podía les hacía una visita, mientras tanto, para no perder el contacto, les escribía cartas. Estas cartas solo las sabía leer Clara la mujer del hijo pequeño, que también era la encargada de retornarlas.
La casa era una cabaña rodeada de montañas y prados, grande, pero sin muchos cuidados. La familia vivía únicamente del campo y por eso dedicaba todo su tiempo a mantenerlo perfecto, para poder hacer una buena cosecha y poder tener un plato en la mesa.
Ese año la familia Bulf estaba muy apurada. Tenían 8 bocas que alimentar, otra en camino y lo único que podían hacer era intentar que no murieran las pocas plantas que les quedaban sin ser comidas y machacadas por los bichos.
Una tarde de sábado, la casa se vio agitada por un giro inesperado. Clara se había puesto de parto. Su marido estaba en el campo, y tuvo que correr para llegar a la cabaña a tiempo. Mientras tanto dejó a su tío a cargo del huerto.
Por la noche, no quedaba ya casi pan en la mesa, tuvieron que repartirlo en trozos muy pequeños, y solo quedaba sopa aguada, sin substancia.
Clara acababa de traer al mundo a una hermosa niña, la cuarta. La mayor se llamaba Sofía, el segundo Pedro y el tercero Juan. A la hora de cenar, llegó a casa el tío Manuel con una buena noticia, con una sorpresa. Esa misma tarde, al marchar el sobrino a casa, él se había quedado quitando malas hierbas, pero en un rinconcito del huerto había encontrado por sorpresa suya unas cuantas zanahorias. Regó la zona y cogió las que ya estaban crecidas. En esas zanahorias vio la posible recuperación de su huerto y de su familia. Si había salido una verdura, tal vez podrían salir más. Cuando se las enseñó todos se emocionaron, esa noche podrían cenar y tal vez también comer el día siguiente, pero lo más importante era que si conseguían que no murieran podrían tener muchas más. La pequeña niña, se llamó Zanahoria, en honor a esa verdura tan querida por ellos.

MARTA OLIVA ALBERT

26 mayo 2012

Zanahoria, Las Huertas 3ra Sección, Naucalpan de Juárez, México

Ya la podía ver, esa esquina de un color azul intenso que no podía pasar desapercibida por nadie, la subcomandáncia de policía de las Huertas justo delante y la tienda de pollos... Todo eso me indicaba que me encontraba en mi destino, en la entrada de esa pequeña calle mal asfaltada y llena de coches de los 70 que me conduciría hasta casa. La calle de mi infancia, de mis recuerdos más íntimos, mi calle!Ese era el lugar donde crecí, donde hurtábamos huevos con Floripondio, el lugar que acogió mis miedos y mis alegrías, mis lagrimas y mis locuras... la calle Zanahoria. Continuaba como siempre, nada había cambiado en ese lugar solo que con 20 años de más. Las mujeres ancianas eran sustituidas por aquellas que en su día tuvieron que educarnos, las madres chillonas fueron sustituidas por mis compañeras, los hombres, todos ellos pecadores ahora eran aquellos muchachos que en su día fueron mis amigos, mis enemigos, mis compañeros.  Era la calle de la perdición, de la mala vida, de los vicios! Allí seguía esa pequeña entrada de forma rectangular más parecida a un pequeño parquin pero no, de eso nada, nunca lo fue. Solo con mirar des de fuera podías intuir que clase de lugar era ese. Una hilera de maquinas recreativas cubrían la pared principal; lleno de hombres sin futuro, de vidas perdidas, de almas muertas se encontraba ese lugar… Y allí estaba Guadalupe, la bella Guadalupe, la chiquilla de mi infancia, mi fiel amiga, mi tierna confidente. Esa chica tímida, de tez pálida, de grandes ojos y de abundante cabello castaño… Como ya he mencionado, ese era un lugar de almas muertas, de vidas perdidas y la suya no parecía ser menos.
Ese día empezó como uno cualquiera... me desperté, almorze y mi madre empezó a chillarme: "No has limpiado la habitación? pero que te crees!! que esto no es un hotel ni yo soy tu criada! Anda haz algo útil por una vez y ve a la tienda de la esquina a comprarme una bolsa de zanahorias!!" Como cada día, que agradable despertar, lo que yo aun no sabia, es que en unos minutos echaría de menos esos chillidos. Me fui hacia la tienda, sin prisa, entre, me fui a la parte de las verduras y coji la bolsa de zanahorias, a la vez que me giraba entraban tres hombres con la cara tapada y pistola en mano, mi acto reflejo fue esconder-me dentro del almacén de la tienda. Desde allí podía escuchar claramente que decían a todo el mundo que subiese a la furgoneta, y yo cada vez con mas miedo me puse debajo de una estantería. Cuando parecía que no quedaba nadie en la tienda uno de los secuestradores dijo: "Voy al almacén a por un poco de comida, así ya aprovechamos el viaje". Paso delante de mi, varias veces, yo estaba en el suelo, temblando de miedo, cuando se paro delante de mi cabeza. Yo empezaba a rezar para que no me llevaran. Lentamente se agachaba, como mas bajaba mas rápido latía mi corazón y mas helada tenia la sangre, pero no llego a mirar abajo de la estantería, se limito a cojer una caja e irse. Espere cinco minutos a salir del almacén, finalmente me decidí y me fui hacia casa. Al llegar, justo al abrir la puerta recibí un bofetón. "Pero porque has tardado tanto??? Y ademas no traes las zanahorias! pero tu niño eres tonto?? vete a tu cuarto ahora mismo!" Sin tiempo a explicar lo sucedido me fui, igualmente seguro que no me creería...

25 mayo 2012

El hombre zanahoria


El destino había querido que Jorge fuera el primer humano mutante de la historia. Un cúmulo de casualidades habían modificado su estructura genética hasta convertirlo en un hombre zanahoria, dotándole con el poder de desplazarse a una velocidad imposible para cualquier otro ser humano.
Al otro lado de un pasillo a oscuras, María, su amada, le esperaba. Para salvar su vida tendría que correr a una velocidad como nunca antes lo había hecho. Tendría que superar la velocidad de la luz.
Jorge se concentró. Tomó aire en sus pulmones y dejó que su mente se quedara en blanco. Las enseñanzas de Antonio, su maestro, resonaron en su mente:
“ Visualiza lo que quieres conseguir, hazlo posible en tu mente  y nada te resultará imposible”.

Jorge visualizó la carrera en su mente, desde la primera zancada hasta el salto final que lo llevaría a salvar la vida de María. Cuando estuvo preparado levantó la mano accionando el interruptor. En ese mismo instante sus piernas empezaron a moverse.
Fue en su tercera zancada cuando las luces de neón del pasillo comenzaron a parpadear. El significado de aquella señal era innegable: La luz se aproximaba. Inmutable ante el riesgo que se cernía sobre ellos, Jorge siguió corriendo tan rápido como sus piernas se lo permitían, lamentando no tener unas piernas más largas, para acortar más rápidamente la distancia que lo separaba de su amor.
El pasillo se fue acortando, cada vez era menor la distancia que lo separaba de María. Sin embargo, al mismo tiempo el neón seguía parpadeando, cada vez con intervalos más cortos, anunciando la inminente llegada de la luz. El tiempo se acababa y Jorge lo sabía perfectamente.
En un titánico último esfuerzo saltó. Sabía que el momento de la llegada de la luz era inminente y que aquella era su última oportunidad: necesitaba acortar la distancia que lo separaba de María inmediatamente o las fuerzas del mal se apoderarían para siempre de su amada.
Contuvo la respiración y saltó. La intensidad del salto le desequilibró  el cuerpo. En ese mismo instante supo que había fracasado. Cayó al suelo, a un metro de María. Entonces se encendió definitivamente la luz.
Jorge notó un reguero de sangre cayéndole desde la frente. Entonces acepto que él y su amada morirían.

LA ZANAHORIA



Es un día lluvioso de noviembre, de esos que deseas estar relajada en casa, descansando y tomando un te mientras miras una película en el televisor. Por desgracia, Anna no puede hacerlo. Tiene en su interior una sensación de tristeza, desamparo y desolación. Sabe perfectamente que no es una persona feliz y mucho menos afortunada, ya que la vida parece que en todo momento le da golpes y más golpes que la agotan y desgastan.
Anna tiene diecisiete años y sufre bullying en su instituto. Todos los chicos y chicas de su edad, incluso los menores y los mayores, la conocen como la “zanahoria”. Sin duda alguna, por el color de su pelo: es pelirroja.

Pero hoy, la situación de Anna ha sobrepasado el límite. Sus compañeros la han agredido al salir de clase. Una vez en su casa, tras haber huído corriendo de esos niños crueles, Anna se mira al espejo mientras se limpia con agua y  algodón la sangre seca que tiene debajo del labio. Su herida no le causa dolor físico, sino un terrible pesar en su corazón. Sabe que su situación no puede ni debe continuar de esa manera. Ha llegado al punto en el que no le importa lo que puedan pensar sus compañeros de su pelo. Ella solamente quiere vivir en paz, y esto es algo que le parece desgraciadamente imposible.
Lo último que se pierde es la esperanza, y Anna ya ha superado ese tope. Despacio y silenciosamente, coge un trozo de papel y un lápiz de su estuche. Sin encender la lámpara, valiéndose únicamente de la luz tenue que se cuela entre los agujeros de la persiana, Anna escribe el que será su último adiós, agradeciendo a sus padres y hermana todos sus esfuerzos que han hecho por ella.
Deja el trozo de papel doblado encima de la cama de su madre y sin ponerse el abrigo, sale por la puerta de la cocina, que comunica con el jardín y este, a su vez, con un frondoso bosque. Anna conoce bien el camino que lleva al mirador. Para ella es un lugar de calma que visita siempre en sus peores días.

Desde el mirador, Anna se pone de pie encima de la barandilla que la separa del precipicio. Siente el viento y las gotas de lluvia en su cara. El anhelo de volar y sentirse como un pájaro es hoy más fuerte que nunca, irreprimible. Cerrando los ojos con fuerza, se arma de valor y se deja caer en su deseado sueño.

24 mayo 2012

EL PODER ES DEL COLOR ZANAHORIA O DE LA MENTE?

Laura era una chica que nunca veía la luz de las cosas. Sus días eran grises, neutros, sin nada de especial. Ella estaba convencida de que su existencia propiamente era ya una desgracia. Su baja autoestima era la causante de todos los fracasos de su vida. No le gustaba salir con sus amigos porque decía que la gente la miraba mal por su físico, odiaba sus ojos, la forma de su nariz…pero sobre todo odiaba su pelo; aquel pelo oscuro y lleno de greñas que no sabía cómo arreglar ni se preocupaba por hacerlo. Se avecinaba aquel día tan importante para la mayoría de los adolescentes; el aniversario de los 18 años; la entrada a la mayoría de edad. A Laura le era indiferente su aniversario, es más, no pensaba celebrarlo de ninguna forma y por lo que hace a los regalos..¿Qué regalo podía desear ella a parte de cambiarse toda entera? Lo único que le interesaba por el momento era la fotografía; era una apasionada de este tema. En la clase de informática estaban aprendiendo a usar el photoshop, un programa de retoque fotográfico, y notaba como cada día iba dándosele mejor. Una tarde neutra, aborrecible, como todas las tarde en la vida de Laura, empezó a retocar una foto de un primer plano suyo, lamentándose de todos sus defectos cuando, de repente, hizo una operación informática que le cambió la vida. Con ayuda de un tutorial sacado de internet se cambió el tono de su pelo y se lo puso color zanahoria. Sus ojos se iluminaron al ver aquello, es el secreto que toda la vida había estado escondido en su interior. En seguida supo qué les pediría a sus padres como regalo de cumpleaños; una visita a la peluquería. Su madre no tardó nada en acceder ya que su hija llevaba siglos sin pisar ningún tipo de establecimiento estético y ella, que era una fanática de éstos, no podía comprender como su hija podía ser tan descuidada. El hecho es que el día de sus 18, Laura cumplió aquel deseo (cosa que llevaba sin hacer desde su niñez). Un mundo separaba el instante de entrar y el de salir de la peluquería. Laura sufrió un cambio radical, como de la noche al día, pero no sólo por el color de cabello; aquello era lo de menos, lo que realmente había propiciado aquel cambio en Laura fue su nuevo punto de vista hacia ella misma; el amor propio que creció en su interior. Toda su vida cambió: la sociedad fue abriéndosele a su alrededor, empezó a descubrir todas sus habilidades y ambiciones frustradas, mejoró en los estudios… Pasaron los meses y el baño de color que se había hecho fue desapareciendo y con él, el color zanahoria que había proporcionado aquel cambio en Laura. Lo realmente curioso es que Laura no fue degradándose junto con el color zanahoria. La oscuridad de su pelo iba reapareciendo mientras ella seguía desbordando alegría, seguía con aquella belleza que irradiaba a todo aquel que le pasara por delante. Laura se dio cuenta de que su sueño había terminado; ya no era pelirroja, pero no le importaba nada el no serlo. Había aprendido que su verdadero sueño, su verdadero deseo era estar bien con ella misma. El cambio de color de su pelo le ayudó a experimentar esta sensación, pero ahora se había hecho fuerte y había descubierto un nuevo modo de vida que no abandonaría nunca; se había descubierto a sí misma y había visto que su belleza natural era mayor a la que nunca hubiera podido desear. Aprendió también que todo el mundo tiene esta belleza propia; algunos la manifiestan abiertamente, otros la mantienen reprimida como había estado haciendo ella hasta entonces. Todo es cuestión del punto de vista que tu tomes de ti mismo; nada es bueno ni malo…nada es bonito ni desagradable…todo es lo que tú quieras que sea.. .. CLÀUDIA BOCHACA SABARICH

Zanahoria

Era el día, ese día, el día que hacia tanto tiempo que estaba deseando que llegara.
Me levante y mire el despertador, todavía habría podido dormir media hora mas, pero los nervios no podían conmigo, y si hubiera podido habría echo correr el tiempo hasta la siete de la tarde,pero de momento no tenía ese don.
Desayune poco, como e dicho estaba nerviosa, y los nervios me quitan el hambre, un par de tostadas un café con leche y para la ducha. Al ser un día especial, pensé que todo lo que llevaba me había de combinar perfectamente con el gran evento de la tarde, me puse una mallas negras con una camisa que tenia nueva, transparente que con el sujetador negro debajo quedaba impecable, y para marcar aun más glamour, me puso mis tacones preferido negros.
Entre el tiempo de peinarme, maquillarme y todo perdí el metro, así que me toco ir con taxi. Un día cualquiera me enfadaría mucho ir con taxi, pero un día como hoy, lo pagué encantada.
Al llegar al trabajo todo el mundo me decía, ¡hoy es tu día!. Y es que ya hacia más de tres semana que se lo había dicho a todos, incluso les invite para el fin de semana, para que también lo disfrutaran conmigo.
Las horas pasaban lentamente y eso me molestaba, pero al ir con mis compañeras a comer, se me paso un poco, me distrajeron.
Salí del trabajo y ya eran las seis, en solo una hora iba a ocurrir, esperaba que fuesen puntuales, era una cosa muy importante para mi.
Llegue a casa y ya solo faltaban diez minutos para la siete, no pensáis que es muy emocionante? Pues yo lo pensaba, y mi estomago rugía de nervios.
A la siete en punto sonó el timbre y efectivamente eran ellos, subieron poco a poco. Sentía el ruido, y abrí la puerta de lado a lado.
Ya lo veía, ya estaba allí, ¡lo que mas deseaba! ¡Mi nuevo sofá de color Zanahoria! Y si os preguntáis porque no digo naranja, es por que no entendéis de colores y es que el color zanahoria es diferente al naranja.
Los dos hombre, por cierto muy amable, me tomaron una foto con el, y la colgué en la red social en menos de tres segundos.
Fue un día más que especial, creo que hasta que no se rompa no lo cambiare, porque es el sofá color zanahoria mas bonito que e visto nunca.